Lenguaje corporal

 
Desde muy temprana edad nos inculcan en la escuela que lo importante son las materias relacionadas con pensar y resolver problemas. Las actividades físicas y artísticas son relegadas a un plano menos importante. De ahí que la mayoría de las personas no se relacionen bien con su cuerpo.

Muchos, cuando tienen que hacer una presentación frente al público ya sea grande o ante unos cuantos, no saben moverse. Y no sólo eso, están desperdiciando una gran herramienta: el movimiento corporal para comunicarse más efectivamente.

Aquí te damos algunas reflexiones para que aproveches mejor tus movimientos  frente a la audiencia:

  1. Tu cuerpo, una herramienta efectiva. Vivimos en una era en donde los elementos visuales son muy importantes. Si estás ante el público y te mantienes en un extremo del escenario sin moverte o te escondes detrás de un podio, es más seguro que pierda interés en lo que estás diciendo. Aprovecha tu cuerpo, practica tus movimientos para enfatizar los puntos importantes de tu conferencia. Cuando practiques, haz un ensayo caminando de un lado al otro del espacio mientras hablas. Mueve los brazos y las manos y observa como cambia tu voz. Poco a poco, vas liberando la mente con movimientos corporales.
  2. Comunica movimientos espontáneos. No planees tus movimientos mientras ensayas; puede resultar que te veas artificial y estudiado. Se trata de que tus movimientos le den mayor expresión a la plática, deben sentirse naturales.
  3. Justifica tus movimientos. Relaciona tus movimientos con tus palabras y viceversa. El propósito de tus movimientos debe ser apoyar, enfatizar las ideas de tu conferencia. Si te mueves de más estarás distrayendo la atención de quien te escucha.
  4. Aprópiate del espacio. Como conferencista tienes todo un espacio para ti. Debes de comunicarte tanto con los que están cerca, como con los que se encuentran al final del salón. Tu presencia debe sentirse en todo el lugar. Y para eso tu cuerpo y tus movimientos deben ayudarte. Si tus expresiones son poco visibles, es fácil que la persona que está en el punto más alejado, pierda interés. Debes asegurarte que el 100% de los conceptos se escuchen y se vean en todo el auditorio.
  5. Utiliza tu voz y movimientos corporales de manera natural. Es un error creer que las palabras por sí solas expresan lo que queremos comunicar. La voz y el movimiento corporal, son instrumentos que ayudan a que tus oyentes imaginen de manera más vívida lo que estás diciendo. Puedes intentar este pequeño ejercicio: escribe en un pequeño párrafo una idea que quieras que tus oyentes capten de manera especial. Ahora piensa en un movimiento, en un sonido que sintetice lo que quieres comunicar. Lee el párrafo  en voz alta y ve si refleja tu idea. No sobreactúes porque corres el riesgo de parecer falso. Lo mismo puede decirse de las expresiones emocionales: deben ser genuinas. No trates de reír, o aparentar tristeza si no la sientes; nadie te creerá.
  6. Muéstrate relajado ante la audiencia. Es un error, moverse continuamente sin un propósito, se interpreta como nerviosismo y falta de confianza.

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