PowerPoint no está muerto (por el momento)


Cuando en una conferencia vemos que en la pantalla aparece una presentación en PowerPoint, lo más seguro es que nuestra reacción sea: ¡qué aburrido, otra presentación soporífera!
Nos guste o no las presentaciones seguirán utilizándose por un buen rato. ¿Por qué? Porque es un programa accesible y fácil de manejar aunque el resultado sea poco atractivo. Por lo tanto debemos entender y aprovechar los aspectos positivos que tiene y utilizarlo mientras esté vigente y no tengamos una mejor opción.

No te preocupe ser repetitivo. De acuerdo con una encuesta aplicada a 415 personas las dos razones principales por las que las personas reaccionan negativamente a PowerPoint es porque el presentador lee literalmente la información que aparece en la pantalla. A estas alturas ya deberíamos saber que no es necesario leerle a la audiencia lo que dice cada lámina, pero sí comentar el contenido.

Si realmente queremos atrapar a la audiencia y que nuestro mensaje los cautive, tendremos que echar mano de PowerPoint para contar una historia y hacerlo lo más VISUALMENTE posible. No es necesario ser un diseñador gráfico o contratar a uno para hacerlo; las imágenes no tienen que estar muy trabajadas o ser muy estéticas, si funcionan para ilustrar un concepto. No necesitamos mucha experiencia para que las imágenes reflejen los conceptos que queremos transmitir a los escuchas.

Estas son cuatro reglas importantes que debes seguir para que tu presentación en PowerPoint sea atractiva:

  1. Trabaja tu mensaje a través de imágenes sencillas, no te preocupes por ilustrar una idea. Impacta a tu audiencia conectando la imagen con la idea central; debe de ser sencilla, fácil de recordar y representativa del concepto que quieres transmitir.
  2. Solamente ilustra una idea. Las imágenes que mejor funcionan son las que contienen el concepto central de lo que queremos comunicar. La imagen debe ser sencilla y fácil de recordar pero con la fuerza suficiente para que se retenga la información.
  3. Utiliza imágenes conceptuales no representaciones literales. Es más útil recurrir a conceptos que a gráficos literales siempre y cuando no caigamos en ideas demasiado abstractas o sofisticadas y mantén siempre un balance. Hay que tomar en cuenta dos aspectos para no manejar representaciones literales:
    • Que no necesariamente reflejen el matiz o el tono de lo que estamos transmitiendo.
    • Que puedan conectar al escucha con una experiencia personal desviándolo del concepto central de la historia que estamos contando.
  4. Utiliza imágenes que refuercen el concepto. Una vez que relaciones un concepto con una imagen, asegúrate de mencionarlo en varias láminas para fijar ese concepto a lo largo de la presentación. Hay que repetir varias veces el concepto y la imagen para que los oyentes lo identifique como el tema general de la presentación.

PowerPoint es un programa que se ha desgastado por el uso excesivo. La repetición de un concepto a lo largo de una presentación es necesaria para una mejor retención de la idea central.

El gran estadista Sir Winston Churchill decía:”Si tienes una idea que transmitir no trates de ser discreto e ingenioso. Mete el acelerador y presenta la idea súbitamente. Regresa y preséntala una segunda vez”.

Algunas ideas fueron tomadas del artículo PowerPoint Isn’t Dead de Anett Grant, publicado en la revista Fast Company, en enero 2017.

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