Ejercicios para antes de una presentación

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Es totalmente normal que estemos nerviosos antes de hablar frente a una audiencia. Lo mejor es reconocerlo y saber que es algo que le sucede a la mayoría de las personas.
Si no te preparaste lo suficiente no importa lo que te digan,  te resultará difícil controlar los nervios; solo los que tienen mucha experiencia pueden improvisar para impactar a su audiencia.

¿Qué puedes hacer cinco minutos antes de tu presentación si a pesar de que preparaste lo suficiente te invade el nerviosismo? Practica estos 5 ejercicios frente al espejo:

  1. Respira. Cuando estamos nerviosos no respiramos correctamente; el estrés nos hace respirar más rápido pero no lo suficientemente profundo. Nos puede afectar el tono de voz, el instrumento más importante con el que contamos en una presentación. Concéntrate y controla tu respiración: inhalando, reteniendo y expirando. Repítelo 10 a 15 veces según sea necesario.
  2. Brinca. Haz a un lado los pensamientos que te concentran en lo que está por suceder en la presentación: brinca con fuerza o si lo prefieres camina de un lado a otro, mueve los dedos de los pies con fuerza. Concéntrate en los pies, piernas y la forma en que tocas el piso; tu cerebro se verá forzado a enfocarse, a conectarse con todo el cuerpo y te sentirás con más energía.
  3. Observa. Mírate en el espejo y revisa que tu vestimenta, cabello y rostro estén sin nada que distraiga tu atención y la del público. Sonríe; que se sienta que estás contento, no nervioso.
  4. Lee. Revisa tus notas de la presentación, las que previamente escribiste en tarjetas del tipo índex de biblioteca, donde tienes los puntos principales de cada lámina o transparencia. Lee en voz alta las frases con las que abrirás tu presentación. ¿Por qué hacer esto? El principio es siempre difícil y es cuando es probable que te sientas más nervioso. A diferencia de los actores que no tienen el guión durante la representación de la obra, los presentadores pueden tener tarjetas que les indican por dónde continuar si se distraen. Lejos de parecer improvisados, denota que hubo una preparación previa.
  5. El porqué. Recuerda cuál es la intención de hacer esta presentación. La parte más importante de la presentación no eres tú, es el público, los asistentes. Las ideas que expongas deben tener la intención de aportar algo de valor a los que te escuchan. Si hacemos nuestras presentaciones tomando en cuanta a nuestros asistentes, tal vez cambiemos la vida de alguien que nos escuchó.

Ideas tomadas del artículo de Brian McCarthy: 5 things to do in the bathroom before your presentation.

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