Principios del «storytelling»

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  1. Narra de forma diferente. Les tienes que dar algo nuevo que no sea lo que está en internet o el material de un libro muy conocido. Proporciónales un punto de vista diferente aunque sea un tema que ya se haya tratado antes.
  2. Definir el contenido de tu presentación, el “núcleo” del tema. Si el tema es clásico, ofrece una visión diferente. Por ejemplo, si vas a hablar sobre liderazgo narra, por ejemplo, una anécdota de un líder muy conocido… pero sin revelar su nombre.  Cuando al final lo hagas, habrás creado una expectativa sobre su identidad y sus logros.
  3. Organiza tus ideas en papel. Cuando vamos a hacer una presentación muy técnica, debemos ser muy claros y concentrarnos en la audiencia. Tenemos que sintetizar y traducir los conceptos de manera que la audiencia los pueda captar fácil y rápidamente. Steve Jobs dominaba este arte, y por eso en vez de decir “El nuevo ipod tiene 4gb de capacidad”, decía “Ahora puedes tener 1,000 canciones en tu bolsillo”.
  4. Sintetiza. Un ejercicio para obtener una buena síntesis es escribir y garabatear sin posibilidad de borrar o corregir. Es la mejor forma de sacar todo lo que está de más y llegar a su esencia.
  5. Deja entrever cuál es tu cierre y crea expectativa. Cuando en una película empiezan por mostrar una escena muy avanzada en la trama, el público se engancha. En la novela de Gabriel García Márquez Crónica de una Muerte Anunciada, en la primera página dice: “El día que lo mataron, Santiago Nasar se levantó a las 5:30”.
  6. Logra un equilibrio entre contenido y narrativa. Es la parte más difícil de una narración. Demasiado enfoque en el contenido resulta aburrido.  Demasiado tiempo en narrar la historia aburre a los que están esperando datos más técnicos o científicos. Para lograr el equilibrio se requiere de un guión muy trabajado.
  7. Crea un ritmo. Usa la regla de 3. Divide la presentación en 3 partes y todo lo que hagas siempre plantéalo en tres. Tu audiencia sigue ese ritmo y se engancha con lo que estás diciendo.
  8. Conoce a tu audiencia. La presentación debe tomar en cuenta aspectos locales. Hay que relacionar la información con el público. Cuando un presentador internacional se ha tomado la molestia de usar ejemplos locales en sus conferencias, los oyentes se llevan una grata impresión, se sienten tomados en cuenta.  No hay nada que iguale la empatía que crea tal deferencia.
  9. Reduce la información al mínimo posible. Las transparencias que contienen mucho texto distraen al público. Las láminas no son para leerlas, son un apoyo visual para la narrativa. Si hay que colocar cuadros o estadísticas destaca el valor o índice más relevante de toda la transparencia. De preferencia, cada punto se debe presentar en una lámina distinta.
  10. La voz, las pausas y los movimientos del presentador son parte de la charla. Tu presencia, tus movimientos y el tono en que presentas deben contribuir a mantener la atención del auditorio para que se comprenda mejor lo que estás diciendo.
  11. Practica una y otra vez. Una conferencia exitosa es el resultado de muchas horas de preparación. Los conferencistas experimentados practican 90 horas (8 horas diarias durante poco más de 11 días) para dar una conferencia de 60 minutos. Hay que evitar las muletillas, verse inseguros o perder el hilo del tema.

Un libro para compartir: Presentation Zen. Garr Reynolds. Editorial New Riders.

Un video para compartir: The surprising secret to speaking with confidence, Caroline Goyder, https://www.youtube.com/watch?v=a2MR5XbJtXU

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