Qué hacer antes de empezar una presentación

 
Cuando estés organizando tu siguiente presentación debes tener presente que hay que varios elementos que son los que le darán forma: conceptos, textos, imágenes, sonidos. Hay que establecer un sistema que te permita mover las partes conforme vas decidiendo el formato. Aquí te damos algunos lineamientos que te facilitarán el proceso:

  1. Al empezar no inviertas tiempo en los pequeños detalles de diseño. Primero reúne la información más importante y los conceptos que quieres comunicar.
  2. Utiliza tu intuición. Cuando se tiene cierta experiencia en hacer presentaciones, se sabe que el elemento emocional es muy importante. No todo tiene que tener una lógica. Como en otras situaciones de la vida, guíate por la intuición.

Un buen ejemplo de presentaciones con carga emotiva, son los lanzamientos de Apple, basados en dos puntos sobresalientes:

  • Abordan a los oyentes con poco texto, buena imagen y colores armónicos que invitan a seguir la presentación.
  • Proyectan valores genuinos que invitan a seguir la filosofía Apple. Utilizan la emoción desde la posición de padre de familia, amigo, hombre de negocios, consumidor
  1. En cuanto al uso de imágenes, define cuándo es necesario moverse. ¿Cuándo es el momento de cambiar a la siguiente diapositiva? Cuando ya no hay nada más que agregar para cimentar el punto que estemos tratando. El novelista Antoine de Saint-Exupery, dijo alguna vez: “El diseñador sabe que ha logrado la perfección cuando ya no hay nada más que agregar y no hay nada más que quitar”. Cuando hablamos de comunicación con imágenes, siempre se puede mejorar la lista de que hemos seleccionado, pero hay que tomar la decisión de parar ahí, y moverse a lo que sigue. Insistir con una imagen más de lo necesario, destruye en lugar de construir. Haz la selección de una en una, como primer paso.
  2. El contenido es la parte más importante de la presentación, es el elemento con el cual se atrae a los escuchas. Estudia bien las palabras que vas a utilizar para tener una comunicación firme con la audiencia.
  3. Preséntate ingenioso, emotivo y porqué no, simpático. Cuando entre la audiencia tenemos oyentes sumamente analíticos, hay que tratar de equilibrar el contenido emocional, pues puede parecerles que es manipulación. Pero cuando tocas las emociones sin melodrama, los conceptos se fijan en la mente del escucha: cuando hablamos de situaciones que cambian la vida de las personas, de situaciones que pudieron haber vivido, se conmueven profundamente. El ingenio y las emociones se pueden abordar de dos maneras:
  •   Provocando la risa. Una historia simpática puede hacer que el publico

esté más dispuesto a escuchar lo que estás diciendo.

  •   Con un comentario ingenioso. Si los sorprendes con una idea que les

ofrezca una perspectiva diferente los tendrás motivados. Enfócate en los

conceptos innovadores de la presentación.

Practica estos puntos y evalúa que funciona y que no. Entre más presentaciones hagas, tu estilo se irás perfeccionando, encontrará tu voz y te sentirás más seguro, sin importar a que audiencia te enfrentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *