Cómo preparar una presentación para una audiencia hostil

“En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras”. 
Bertrand Russell

Las creencias falsas, tienen poco que ver con las declaraciones y afiliaciones políticas y la identidad personal: ¿Qué clase de persona soy y que clase quiero ser? De acuerdo con una investigación del New Yorker, todas las ideologías son similares.

Hay ciertos puntos que debemos tener en mente cuando estemos preparando una presentación para una audiencia particularmente difícil. Una audiencia con la que no haya concordancia en los argumentos principales de tu presentación. Ni siquiera piensa que el tema del que hablas es relevante.

Muchas veces la posición de los oyentes no necesariamente concuerda con el grupo al que pertenecen. Por consiguiente cuando prepares el contenido de tu tema, investiga bien a tu audiencia, toma en cuenta que una cosa es lo que  la gente quiere que vean de ellos y otra lo que realmente son.

Conociendo sus creencias, necesidades y expectativas, podemos tener una mayor influencia y poder de convencimiento. Toma en cuenta las limitaciones con las cuales tienes que trabajar. Si estás trabajando con un asunto muy que está muy enraizado y tienes poco tiempo para abordarlo, háblales muy claro. No guardes falsas esperanzas de que vas a cambiar su punto de vista y que aceptarán las bondades de tu proyecto cuando haya terminado la presentación. Tal vez lo más que puedes hacer es sembrar en su mente, la duda de si su posición es la correcta. Una duda que los lleve a pensar en contactarte después de la charla para tener mayor información e investigar qué otras alternativas pueden existir.

Una buena forma de empezar a atenuar la posición hostil de la audiencia es comenzando con un resumen de sus argumentos sobre el tema. Trabaja a conciencia este punto y tendrás resuelta la parte más difícil del argumento. Siempre cuesta trabajo ponerse en los zapatos del oponente. Ten cuidado de que tu audiencia no sea el blanco de tus ataques. Explica de manera clara, precisa y resumida. De ser posible, explica las ideas en que te basaste para llegar a esa conclusión. Detalla los aspectos positivos de esa posición y cuando la audiencia sienta que entiendes su posición, preséntarles tu punto de vista si es diferente del suyo.

Daniel Dennet en su libro Intuition Pumps and Other Tools for Thinking, nos da ciertos apoyos para enfrentar una audiencia difícil:

  1. Trata de expresarte claramente, de tal manera que tu interlocutor llegue a decir: “Gracias por ponerlo de esa manera, realmente no lo había visto así”.
  2. Haz una lista de puntos en los que haya convergencia entre la audiencia y tú.
  3. Comparte los aspectos más importantes que hayas encontrado en tu posición del tema.
  4. Solo entonces podrás expresar conceptos de crítica, impugnar o rebatir la posición de los contrarios.

Haz que la discusión sea para encontrar la verdad y no para vencer a tu oponente. El ensayista francés Joseph Joubert decía: ¨El objeto de toda discusión no debe ser el triunfo, sino el progreso”.

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