Controla el ritmo de tu presentación


Entras al salón en dónde vas a dar tu presentación y sientes el efecto de la adrenalina correr por todo tu cuerpo. Desde un punto de vista es bueno porque te estimula y se produce energía. Desde otro punto, no es tan bueno porque te acelera y te conviertes en un presentador que habla demasiado rápido y tu auditorio capta solo algunas ideas.

Para tener control de tu audiencia antes que nada necesitas control de ti mismo; no existe una velocidad perfecta para presentar. El mayor problema que se nos puede presentar, es hablar rápido y por largo tiempo. Si de manera natural hablas rápido, tienes que bajar tu ritmo y encontrar la velocidad apropiada para que se entienda lo que estás diciendo. Un recurso que puedes utilizar es que te videograbes antes de la presentación para que te observes y veas dónde debes bajar (o subir) la velocidad. Esto es lo que puedes hacer:

  • Acorta la respiración, hazla más lenta.
  • Haz pausas más seguido.
  • Toma aire de manera natural durante las pausas.
  • Mantén el ritmo cómo cuando estás en una conversación normal.

No quiere decir que en algunas partes no hables más rápido para imprimirle cierta intensidad a los conceptos. Después, respira, ve variando el paso, sube y baja para que puedas controlar tu ciclo respiratorio.

Cuando la audiencia percibe falta de control, duda de lo que estás diciendo, te siente inseguro y te etiqueta en forma negativa. Si hablas más pausado, tu audiencia confía en lo que dices.

Define tus miedos en lugar de tus metas

Tim Ferriss es un consultor tecnológico, con varios libros impresos en varios idiomas. En esta plática de TED Vancouver BC, se dirige a los que enfrentan decisiones difíciles. ¿Cómo sobreponerte a lo que más te asusta? ¿Cómo superar la parálisis y lanzarte a la acción? Tim Ferriss te ayuda a visualizar y a describir tus miedos detalladamente, mediante ejercicios poderosos que él llama ” controladores del miedo”. Su propuesta de “¿qué pasaría si…” con tres pasos: define, previene y repara, ayuda a separar las situaciones difíciles de las que no lo son tanto y a visualizar las mejores acciones y soluciones.

Actividades plásticas y nuestro cerebro


Un buen número de gente creativa sabe que hacer alguna actividad artística, es una recompensa por sí misma. Ahora la ciencia lo corrobora. Un nuevo estudio de la Universidad de Drexel, en Filadelfia, PA, Estados Unidos, demuestra que el proceso de hacer arte, estimula una parte del cerebro que se relaciona con gratificaciones, la misma región del cerebro en donde se produce placer al bailar, reír, o comer chocolate.

La Dra. Girija Kaimal, del departamento de Enfermería y Profesiones de la Salud, de la citada Universidad, utilizó escaneos del cerebro para ver el comportamiento del cerebro en el momento en que hacían dibujos. A 26 participantes se les puso una banda alrededor de la cabeza con espectroscopios que midieron el flujo de sangre en el cerebro mientras coloreaban patrones geométricos o dibujaban figuras de su interés. Los participantes, algunos artistas, otros no, completaron las figuras en tiempos determinados por los científicos que aplicaron la prueba. Los resultados fueron publicados en la revista científica, Psichotherapy Arts (Las Artes en la Psicoterapia).

La Dra. Kaimal y su equipo descubrieron un aumento considerable de flujo sanguíneo en la parte frontal del cortex, semejante al que se produce cuando reímos o tenemos una gratificación. En esta parte del cerebro, se controlan los impulsos, el juicio, el lenguaje, la memoria funcional (de trabajo de corto plazo), las funciones motoras, la socialización y la espontaneidad.

La hipótesis de la Dra. Kaimal es que esto se da debido al placer que produce experimentar el arte a los participante que no son artistas. De manera contrastante los artistas que solamente hicieron trazos a lápiz, registraron un flujo más bajo de sangre en el cerebro.

Los beneficios de hacer arte, no terminan aquí. Los participantes del sondeo reportaron sentirse más creativos y poder resolver problemas más fácilmente, después de haber tenido una actividad artística.

Cómo enfrentar tus miedos y la resistencia a salir de tu zona de confort

Sólo deja para otro día, lo que estés dispuesto a posponer para después de tu muerte.
Pablo Picasso

¿Recuerdas cómo te sentiste la última vez que tuviste que salir de tu zona de confort? Seguramente te enfrentaste a un coctel de ansiedad, manos sudorosas,  boca seca y un miedo paralizante que te impidió pensar. Estamos acostumbrados a ver los obstáculos como la barrera que nos impide alcanzar nuestras metas y, por ende, la felicidad.

Hay varias formas de enfrentar el miedo. Tony Robbins nos propone una técnica en la que en lugar de luchar, aceptemos que nuestros miedos están ahí, al lado de nosotros y que si aprendemos a trabajar con ellos, no tienen que ser un lastre, podemos darles la vuelta y convertirlos en una fuerza que nos impulse a actuar a pesar de ellos.

Otra forma, la de Mohamed Alí, el medallista olímpico (medalla de oro, Roma, 1960), uno de los líderes deportivos de final del siglo XX, inventó una rutina para vencer el miedo y reforzar el triunfo. Alí, sufría en las largas horas de práctica que tenía que hacer para poder vencer a sus oponentes. Él decía: “Cada vez que enfrentes una situación que tu cerebro rechace, practica  en tu gimnasio mental”.  En su casa, sentado en un sillón, imaginaba cómo quería que fuera la pelea para ser el vencedor. Se entrenaba mentalmente para ser el ganador; recreaba la pelea y se repetía: “I’m the greatest” (soy el mejor, el más grande). Esta rutina es lo que ahora llamamos “el poder de la intención”, que programa nuestro cerebro para ganar, cambiar conductas e incluso mejorar nuestra salud. Los atletas ahora se enfocan en lo llaman “entrenamiento mental”,  esencial para nadadores, jugadores de basquetbol y futbolistas.

Tu mayor potencial existe fuera de tu zona de confort. La mayor parte de la gente evita situaciones que le provoquen incomodidad, hacen cualquier cosa para no salir de su zona de confort; se dan toda clase de explicaciones y no ven que están evitando explotar su mayor potencial, el que los puede convertir en una mejor versión de sí mismos y tener una vida feliz. Para lograr una vida plena, es necesario que estemos dispuestos a experimentar situaciones incómodas.

Si queremos obtener logros, debemos estar dispuestos al sacrificio y la incomodidad. Para ser felices, tenemos que aprender a convivir con la incomodidad y muchas veces con el dolor. Cuando es frecuente y la volvemos nuestra compañera, nos hacemos fuertes para lograr nuestra meta.

Busca la plática de Tim Ferriss en TED, que habla sobre el miedo:

https://www.ted.com/talks/tim_ferriss_why_you_should_define_your_fears_instead_of_your_goals

El aspecto humano, ausente en el manejo de información

Tricia Wang, la especialista en tecnología, se presentó en la reunión de TEDx Cambridge, con la plática, Insights Missing from Big Data (El aspecto humano, ausente en el manejo de información). La co-fundadora de Constellate Data, analiza la interacción que se da entre usuarios y tecnología y propone soluciones que orienten a las empresas hacia las futuras tendencias tecnológicas. Un ejemplo de fracaso, fue el caso de NOKIA, que basándose sólo en Big Data, ignoró los deseos de tener un teléfono inteligente, de usuarios menores. La consecuencia fue que NOKIA perdió gran parte de su mercado hasta casi desaparecer.