¿Cómo puedo crear un ambiente de confianza en mi equipo de trabajo?

 
En una empresa tiene que existir antes que nada un ambiente confiable para quienes trabajan ahí. Los miembros de un equipo que se siente seguro,  participan y hacen suyo el proyecto que les ha sido confiado.

Un buen líder deja de dar órdenes y se involucra en el trabajo de equipo: hace preguntas, escucha propuestas y participa con la gente.

  1. ¿Cómo puedo ayudar? Cuando realmente estás comprometido en ayudar a otros, se crea un efecto de repetición como el de las ondas que se forman en un lago cuando lanzamos una piedra. Si te sienten involucrado trabajarán con más pasión. Para que haya un efecto motivador tienes que cumplir tu palabra y realmente ayudar a sacar el proyecto adelante.
  2. Confío en tu decisión”. Para crear confianza debes demostrar que los apoyas y tomas en cuenta su opinión.
  3. ¿Qué podemos cambiar para tener un mejor resultado? Para que el proyecto tenga éxito, deberás: estar en contacto con el trabajo pesado y cotidiano, conocer mejor la situación y contribuir con tus comentarios. Esto será importante para el logro de los objetivos.
  4. ¿Cuál crees que es nuestra mayor cualidad como empresa? ¿Cuál es tu mayor cualidad cuanto trabajas en equipo? Si conoces las capacidades y talentos de cada persona en tu equipo podrás hacer propuestas que ayuden a alcanzar la meta deseada.

Los verdaderos líderes son los que conocen a su gente. Son los que escuchan, preguntan y reconocen el éxito. Éstos son los líderes  a los que todos queremos seguir.

Las herramientas de los grandes oradores


En tu siguiente presentación, toma en cuenta estas prácticas de los grandes maestros de la comunicación.

  1. Mantén una postura firme. El coach Tony Robbins, siempre mantiene la espalda recta y los hombros alineados con los pies. Esta posición transmite confianza y autoridad.
  2. Habla con las manos. Barak Obama utiliza las manos para enfatizar puntos importantes. Con ello, añade más significado a su mensaje.
  3. Incluye elementos visuales. Steve Jobs, utilizaba objetos para ilustrar un concepto: un sobre como los que usamos para enviar documentos, con la MacAir adentro, para presentar la nueva computadora: “tiene el peso y el tamaño exacto y se transporta fácilmente”.
  4. Controla el flujo de tu discurso. Oprah Winfrey, la empresaria y presentadora de televisión, mantiene a su público enganchado con un tono de voz controversial y apasionado. Con una cadencia natural, añade claridad y energía a su discurso.
  5. Añade pausas. Jack Ma, el empresario chino (Alibaba) que maneja grandes empresas a través de internet, hace pausas para pasar de una idea a otra. Con esto los oyentes tienen tiempo de digerir y reflexionar la información.

Puedes ver estas herramientas en el video: https://www.inc.com/video/5-body-language-tips-from-great-public-speakers.html?cid=readmorevideoimage

Introvertidos


¿Por qué los introvertidos son diferentes? Porque su cerebro es diferente.

Ciertas personas prefieren quedarse en casa, tener reuniones con pocos amigos y hacer caminatas a solas; ya sea en la naturaleza o en el bullicio de la ciudad. Por lo menos 30% de la población es introvertida. Desde temprana edad aprendemos que ser introvertido no es bueno si queremos sobresalir en una sociedad que promueve la competencia y la personalidad extrovertida.

Ser introvertido no es lo mismo que ser tímido, un tímido es una persona que teme ser juzgado socialmente por lo que hace. Los introvertidos son personas reflexivas que necesitan aislarse para pensar y desarrollar su creatividad.

¿Por qué a los extrovertidos les gusta la acción y a los introvertidos, la calma? La razón de esto, tiene que ver con dos sustancias que se producen en nuestro cerebro: la dopamina y la acetilcolina, a las que podemos llamar “esencias  de la felicidad” y tienen un gran impacto en el comportamiento humano. La dopamina nos da impulsos de felicidad que nos llevan a actuar rápidamente, a  arriesgarnos a buscar situaciones novedosas. La acetilcolina, cuyos efectos están en relación con el reposo, nos lleva a la tranquilidad y la introspección. Los extrovertidos son menos sensibles a la dopamina y, por eso, buscan situaciones que los estimulen para producir más esta sustancia y sentirse bien.

El médico siquiatra suizo Carl Jung, acuñó los términos extrovertido e introvertido en los años 20 del siglo pasado, cuando en un estudio sobre personalidad contrastó la diferencias de los extrovertidos que disfrutan estar en compañía de otras personas para estimularse y los introvertidos prefieren ambientes solitarios y tranquilos. Su planteamiento propone que los extrovertidos toman su energía del contacto con los otros, mientras que los introvertidos se recargan cuando están en ambientes relajados y tranquilos. No hay introvertidos y extrovertidos puros: somos una mezcla de ambos con un rasgo predominante.

Para Marti Olsen Laney, autora del libro The Introvert Adventage (La ventaja del introvertido) los pensamientos de las personas introvertidas cuando se enfrentan a un estímulo, su cerebro atraviesa por un proceso más complejo para asimilarla. Primero lo analiza la memoria de largo plazo y después pasa por la planeación y finalmente queda clasificada en el cerebro. Al mismo tiempo que esto sucede, el cerebro compara la información desde los sentimientos y experiencias personales que tiene registradas. En otras palabras, para los introvertidos es más complejo procesar un pensamiento, porque están más enfocados en obtener un resultado de la información que acaban de procesar.


Las escuelas y los ambientes de trabajo están diseñados predominantemente para extrovertidos en donde se favorece la participación en equipo, y si alguien prefiere trabajar solo, es visto como una persona con problemas de relacionamiento. Para los especialistas hay una cultura de “personalidad” (la de los extrovertidos) en donde se prefiere a los que sobresalen por su carisma y magnetismo.

No quiere decir que los grupos de trabajo deban eliminarse. Por el contrario. Son una fuente de nuevas propuestas y avances sociales. Las ideas deben generarse de manera individual y hacerse en solitario para después compartirlas en el grupo y elegir la mejor.

Líderes introvertidos

Aproximadamente el 40% de los líderes entrevistados en Estados Unidos, según una encuesta realizada por la revista Forbes, se consideran a símismos introvertidos. Entre ellos: Bill Gates, Warren Buffett, Andrea Jung (Avon), Katharine Graham (The Washington Post, editora 1963-2001) e incluso Barak Obama. Los introvertidos tienden a apoyar las ideas innovadoras y el desempeño individual de las personas en general; los extrovertidos por su parte, se preocupan más por las ideas que sean más acordes a ellos y que les ayuden a destacar.

Algunas de las características de los líderes introvertidos son:

  1. Primero piensan y después hablan.
  2. Se enfocan en lo más importante y profundizan.
  3. En medio del caos trasmiten confianza.
  4. Prefieren escribir en lugar de hablar.
  5. Se toman el tiempo necesario para tomar decisiones.

La plática de Susan Cain, es un buen acercamiento a la experiencia de una persona introvertida: https://www.youtube.com/watch?v=c0KYU2j0TM4&t=831s

Hablar como líder: la fuerza de la representación

 
¿Empleas elementos de actuación cuando estás presentando?

Liderazgo es actuación, representación, desempeño. Nunca más evidente que cuando hacemos una presentación.

Cuando te encuentras ante los accionistas de tu empresa o a los directivos de la organización, tienes que ser la estrella principal de la obra. Los líderes exitosos son actores natos que intuyen y conocen el valor de la actuación; desarrollan bien su rol e inspiran a otros para que puedan desempeñar el papel que les corresponde.

Tus habilidades para tener un buen desempeño actoral no cuentan solamente cuando estás en el escenario. Siempre que interactúas con otros, tienes los reflectores sobre de ti. La gente te juzga por la forma en que hablas, el tono de tu voz, la forma como te mueves y la manera en que respondes a las preguntas del público.

Si quieres aumentar tus habilidades de líder, aprende a comunicar tu mensaje, a conectarte con la audiencia, a usar tu voz y a manejar el lenguaje corporal.

  1. Desarrolla tu talento natural de líder. En una encuesta reciente que hizo la empresa Prezi, cerca del 70% de los entrevistados respondieron que saber comunicarse con la audiencia es un elemento vital para el buen desempeño profesional. Y en otro estudio, realizado por el Harvard Business Review, se encontró que las empresas que buscan personal, incluyen como requisito indispensable que se tengan conocimientos sólidos de comunicación y manejo de herramientas para presentaciones. Otro artículo del HBR, lo dice todo en el título: “Liderazgo es conversación”.  Cuando te presentas en público estás revelando quién eres.
  2. Hablar en público es solo una representación más. Todos desempeñamos diferentes roles a diario: en la empresa actuamos con nuestro equipo de trabajo de una manera, en un evento social interactuamos de otra y con el empleado de una tienda en un centro comercial, de otra. Entre más pronto comprendas que una presentación, aunque sea ante un público numeroso, es una actuación como cualquier otra, más rápido te liberarás de esa presión que no te permite actuar de forma natural. Para que el contenido de tu plática sea creíble, la audiencia te tiene que percibir natural, relajado y seguro de lo que estás diciendo.

El conocimiento y la experiencia ya la tienes, ahora deja que tu talento natural salga a la superficie. Con práctica lo podrás lograr.

 

Creatividad, dinero y nuevas perspectivas

 
El dinero es una de las mejores invenciones del hombre y a la vez una de las peores amenazas para la humanidad.

A lo largo de la historia las sociedades utilizaron piedras, conchas, oro, ganado o, como en el caso de México, granos de cacao, para intercambiar objetos y materias primas. Trasladado a los tiempos actuales, nosotros y nuestras actividades somos sujetos de intercambio.

Si quieres dejar de preocuparte por el dinero, pregúntate: ¿Qué es lo que quiero hacer que realmente me emocione? ¿Podemos convertir nuestras palabras, pensamientos y conocimientos en un elemento para intercambiar por algo que deseamos? La respuesta obvia, es sí.

Si realmente quieres tener una vida plena, empieza hoy a ocuparte por hacer cosas que te importen y déjate de preocupar por el dinero.

Muchas personas destacadas lo han hecho por siglos. Pensemos en Leonardo Da Vinci. Intercambió su destreza para representar la realidad y la belleza, por bienes que le permitieron seguir creando. Entonces, ¿por qué nosotros no lo hacemos con nuestro trabajo?

Sí, el dinero es importante, tenemos que cubrir nuestras necesidades primarias, mas si queremos logros importantes, cambiemos el enfoque. Los grandes millonarios, más que preocuparse por hacer más dinero, se enfocan en proyectos que les proporcionan el placer de lograr determinadas metas y en consecuencia generan más dinero.

Los grandes sueños no son sólo visiones; para que se materialicen usemos las estrategias adecuadas que nos permitan llevarlos a término. Cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles y en ocaciones amenazantes, hay que persistir y si es necesario volver a empezar. Con pasión y creatividad, podremos resolver los problemas más complicados. La pasión y la creatividad abren puertas, nos ayudan a encontrar nuevos caminos.

En la plática de TED, The unexpected benefit of celebrating failure, Astro Teller, directivo de Google X Laboratories, habla de esa visión diferente. https://www.youtube.com/watch?v=2t13Rq4oc7A

Inteligencia emocional: cómo mantenerse en equilibrio

 
A nuestra capacidad para resolver los problemas que se nos presentan en la vida, le llamamos felicidad. 

La revista Psicology Today define “inteligencia emocional” como la capacidad de identificar y controlar tus emociones y las emociones de otros. Estos cinco puntos te pueden ayudar a mantener la calma cuando te encuentres con situaciones conflictivas.

  1. Mantente tranquilo. Antes de perder la calma, tómate unos minutos y ponte a caminar, respira hondo o lávate la cara con agua fría. No te dejes dominar por la presión.
  2. Camina en los zapatos de la otra persona. Examina la situación desde la perspectiva de tu compañero. ¿Es posible que tenga otro punto de vista diferente al tuyo y que su posición sea correcta? Retrocede y analiza si es posible que tenga razón.
  3. Diseña un plan “B” y un plan “C”. ¿Qué tan bien puedes controlar tus emociones cuando te enfrentas a situaciones inesperadas? Si reaccionas de manera automática, con la parte reptiliana de tu cerebro, seguramente enfrentaras un escenario complicado que se te puede ir de las manos. Plantéate con antelación las diferentes situaciones complicadas; te sentirás más seguro si tienes que controlar cualquier eventualidad que se presente.
  4. Sé contundente. Para erradicar tus malos hábitos, convéncete que quieres eliminar actitudes negativas. Si tiendes a ser pasivo y utilizas lenguaje que no te compromete, oblígate a ser más activo, más participativo, para provocar que las cosas sucedan y no las dejes al azar. ¿Las cosas te suceden a ti, o tú las provocas según tus planes?
  5. Ejercita tu inteligencia emocional para tener una buena comunicación. Una característica de la inteligencia emocional es la influencia que podemos tener en los demás. Utiliza esta herramienta increíble y tu comunicación será clara y armónica.

Una parte de nuestra felicidad es la capacidad que tenemos de resolver los problemas que se nos presentan en la vida.

Voz y dicción en una presentación

 
¿Alguna vez te han dicho: “Eres más inteligente de lo que pareces”? En lugar de enojarte, analiza quien te lo dice y porqué.

Tu voz es lo que importa más cuando estás con alguien por primera vez o en una presentación. Es tal vez más importante que cómo te ves físicamente. Esto se atribuye a la evolución que ha tenido la humanidad; nuestra voz es la herramienta que ha sido perfeccionada y pulida para la comunicación.

La paralingüística es parte del estudio de la comunicación humana que se enfoca en los elementos no lingüísticos que acompañan las emisiones orales como el ritmo, el tono y el volumen de la voz. Estos elementos permiten que el oyente comprenda con mayor facilidad lo que se transmite, y por lo tanto, refuerzan el contenido de lo que se comunica. En una presentación, las señales paralingüísticas son las encargadas de transmitir la personalidad del presentador. Ante estas señales, la atención de quién escucha, se fija en lo que trasmite la voz.

Ahora que sabemos que la voz es un elemento importante en esa primera impresión o presentación, te damos ciertos elementos que te ayudarán a que tu voz sea una herramienta que trabaje a tu favor.

  • Utiliza una entonación más grave de la que generalmente utilizas. La gente asocia los tonos agudos con una actitud nerviosa, infantil o inmadura; todo lo contrario de lo que quieres transmitir. Sube tu tonalidad sin que llegues a impostar la voz, para que te perciban como una persona madura y segura. Subir el tono al final de las frases, se puede entender cómo pose. Y disminuir el volumen, cómo nerviosismo.
  • Evita las muletillas “éste”, “o sea”, ¿si? o la utilización de lugares comunes y pleonasmos: “Lo vi con mis propios ojos”, “El avión volaba por los aires”, etc. Las frases cantinflescas cómo “ahí está el detalle” muestran que quien las utiliza, tiene un lenguaje pobre, por lo que tuvo que copiarlas de alguien más.

La experta en comunicación Lisa B. Marshall sugiere que nos grabemos hablando o leyendo, cinco minutos diarios durante dos semanas para observar los vicios que tenemos para corregirlos.

  • Habla más rápido sin que se deje de entender lo que estás diciendo. Se estima que un buen ritmo son 150 palabras por minuto. Si evitas las muletillas y los lugares comunes, tu discurso será más rápido y comprensible.
  • Practica la lectura en voz alta. Elige un texto, paulatinamente ve aumentando la velocidad en las siguientes repeticiones. Si te quieres poner un reto mayor, lee un párrafo empezando en el final y terminado en el principio.Trata de que tenga sentido, a una velocidad media y sin hacer pausas.
  • Repite trabalenguas. Estos juegos de palabras sirven para calentar las cuerdas vocales antes de comenzar una presentación:

El cielo está encapotado,
¿quién lo desencapotará?
El desencapotador que lo desencapote,
buen desencapotador será.

O, uno más fácil:

¿Cómo quieres que te quiera
si quien quiero que me quiera
no me quiere como quiero que me quiera?

  • Inserta palabras en un párrafo y leelas en voz alta. Usa preposiciones de forma arbitraria como en el siguiente ejemplo: El zorro brincó la cerca del vecino, cuando llegaba a su casa. El zorro ante brincó con la cerca bajo del vecino, desde cuando en llegaba a su casa. La intención es que leas sin detenerte a entender lo que dice la frase y mantengas una buena dicción y ritmo.

Practica estos ejercicios y tendrás un mejor desempeño en tus próximas presentaciones.