Marcas y storytelling

Los antropólogos afirman que contando historias, la humanidad aseguró su sobrevivencia. Nuestros ancestros Neandertal utilizaron historias para transmitir información que le permitiera a la tribu mantenerse viva; relatos de experiencias que describían rutas seguras por dónde transitar, situaciones que había que evitar y otras a las que había que tenerles miedo.

Actualmente contamos historias para transmitir información, conectar, inspirar, y crear marcas. Los especialistas en comunicación saben que las historias (storytelling) son una herramienta poderosa, pero algunos olvidan cuál es la razón por la que se cuenta una historia. La forma de contar debe de ser diferente. Lo importante es qué contamos y para quién lo contamos. Si quieres fijar una marca, debes tener presente que el personaje principal es el cliente, no el producto

En los pasados 50 años, la motivación principal a la hora de contar historias (en forma de anuncios publicitarios) era captar la atención de los consumidores en el primer momento y adquirir el mayor número de clientes posible. La estrategia era “contar para vender” y al paso de los años el uso del storytelling con este fin, se desgastó.

Hoy los especialistas en marketing que utilizan el storytelling de manera exitosa, son los que han entendido que tienen que invertir en historias que transmitan confiabilidad: nuestros productos y servicios merecen tu confianza.

Un buen ejemplo de confianza, es la campaña que lanzó Apple para dar a conocer el Iphone 6. En las carteleras exteriores no vemos el teléfono sino las fotografías que varios usuarios tomaron con su celular. La calidad y el tema de las fotografías dan confianza y convencen a los compradores y se crea un lazo de fidelidad. Las personas compran un producto o contratan un servicio  porque se ven reflejadas en la historia que se cuenta en la imagen.

No cabe duda, cada día compramos más con el corazón.

Para leer más sobre este tema puedes consultar la página thestorytelling.com.

Ideas de marketing (2a. parte)

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Neuromarketing

Muchas empresas se han percatado de que para llegar a los consumidores hay que conectar con sus sentimientos, transmitiéndoles valores y emociones ya que solo de esta forma se podrá recibir feedback positivo hacia el producto o la marca.

Todo esto es lo que se conoce como marketing emocional, en donde muchas veces se utilizan técnicas como el storytelling para llegar al consumidor, tocando su fibra más sensible, a través de una historia donde la marca es parte del contexto y no la protagonista de la trama…el héroe es el cliente.

A raíz de esta tendencia, del marketing emocional, surge el neuromarketing, una ciencia que investiga y estudia cómo se comporta el cerebro en un proceso de compra. El objetivo de esta ciencia es estudiar cómo reacciona el cerebro ante la campaña publicitaria de un producto, o ante cualquier estímulo relacionado con la publicidad.

Pero, ¿qué mide exactamente el neuromarketing? Esta ciencia se centra en tres aspectos claves: la atención, la emoción y la memoria.

Si pensamos desde el punto de vista de un profesional de publicidad o marketing, su misión es captar la atención del usuario con un anuncio. Después, debe transmitir una emoción durante el anuncio y finalmente debe mostrar el producto en el momento adecuado, cuando el consumidor esté inmerso en él, para que así pueda recordarlo una vez que el anuncio concluya.

Pero, ¿qué es lo que empuja en nuestro cerebro a tomar la decisión final de compra? ¿es la razón o es la emoción? Muchas veces,compramos porque la razón nos lo impone: necesitamos algo, el precio es aceptable y nos lo llevamos. Pero otras veces, no necesitamos ese producto, podemos vivir sin él, y aún así caemos en ese poder hipnotizador de la marca, de forma incluso inconscientemente.

Entre los tipos de neuromarketing podemos mencionar:

  1. El visual es aquél que se centra en cómo percibimos todo. Por ejemplo, una técnica muy utilizada es poner el precio de un producto acabado en 0.99. Esta técnica psicológica ayuda al consumidor a ver el precio más bajo. Si algo vale 9.99, el consumidor no verá igual ese precio que 10 pesos. Un centavo puede ser la diferencia para vender más.
  2. El auditivo se basa en lo que escuchamos. Por eso, una música en un local puede disparar la decisión de compra. No es un factor decisivo, pero sí contribuye a que la compra se realice exitosamente. En una tienda de moda joven, será normal encontrar música electro o rock progresivo, que incite a salir de fiesta; el objetivo es conectarte con esa sensación.
  3. El kinestésico se refiere a lo que percibimos por el tacto, el gusto y el olfato. Hay muchos lugares que tienen un olor característico al entrar, por ejemplo, los supermercados huelen a pan recién hecho, por eso suelen poner los hornos de panadería en medio del establecimiento.

Otros aspectos como la localización de los productos, su posición, la iluminación, o los carritos de compra grandes o las cestas con ruedas para desplazarse son algunas estrategias de neuromarketing.

No propicies un marketing negativo

Enfócate en los aspectos positivos del producto que deseas posicionar:

  • No esperes a estar en una emergencia para recurrir a un programa de mercadeo.
  • Enfócate en acciones a largo plazo más que en acciones inmediatas.
  • Busca comunicar más que a persuadir para que el receptor compre tu producto o servicio.
  • Invítalo a pertenecer a una comunidad más que a consumir productos.
  • Comunícate de forma individual y no en forma masiva.
  • Crea interés y memorabilidad.

Te recomendamos este video de Bernadette Jiwa, How to Create You Marketing Love Storyhttps://www.youtube.com/watch?v=num69rH1vec

Ideas de marketing (1a. parte)

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Historia de un carrito de supermercado

En 1947, el propietario de un pequeño supermercado en Oklahoma, Silvan N. Goldman, se dio cuenta que era muy pesado cargar las mercancías en una canasta hasta la caja. Entonces decidió diseñar un objeto que permitiera hacer las compras sin tener que cargarlas. Así nació el primer carrito de supermercado.

Lo ofrecieron entonces a los clientes que llegaban a la tienda y la respuesta fue contraria a lo que esperaban. Los hombres pensaron que los hacía ver femeninos y las mujeres que era una carga más que empujar. Pero el Sr. Goldman solucionó el problema contratando a personas de diferentes edades, que circularan por la tienda con uno de estos carritos para que parecieran clientes haciendo sus compras. El resto como dicen, es historia.

Las empresas emplean mucho tiempo y dinero para ver cuál es la mejor forma de presentar sus productos a los posibles compradores. Un aspecto importante es que la gente hable del producto. La publicidad de boca en boca sigue siendo muy poderosa y la compra de un producto, en buena medida está influenciada por lo que hemos escuchado de propios y extraños.

Hay 3 preguntas fundamentales que debemos hacer sobre el producto:

  • ¿Qué es exactamente lo que queremos que la gente diga del producto o servicio?
  • ¿Cómo podemos lograrlo?
  • ¿Por qué no lo hemos hecho hasta ahora?

Muchas veces los mercadólogos están más enfocados a las metas que tienen que cubrir que a conocer cuales son las necesidades del consumidor al que va dirigido el mensaje:

  • ¿Qué es lo que sabe del producto?
  • ¿Qué necesita oír?
  • ¿Cuáles son las tres cosas que necesita saber para decidir?

En esta etapa, no debemos olvidar que el héroe de la historia del producto es el cliente no la compañía.

Nuevo modelo de marketing

Seth Godin, reconocido mercadólogo propone un nuevo modelo de marketing basado en lo siguiente:

Modelo personalizado. La comunicación se hace en forma individual para captar al cliente, los envíos masivos despersonalizados son cosa del pasado.

Contacta a 10 personas que confíen en ti, te respeten, te escuchen. Preséntales tu producto o servicio e invítalos a probar y ser evangelizadores de tu marca más que a consumir.

Ponlos en contacto con tu producto o servicio. Si les gusta triunfaste. Si no busca a otros 10 y repite el modelo. O busca un producto diferente.

Antes de lo que piensas, pero no tan rápido como quisieras, tu producto se conocerá y tus ingresos aumentarán. Este modelo es lo contrario de lo que se ha hecho hasta el momento pero dentro de poco será la tendencia a seguir. ¿Por qué? Porque el marketing de envíos masivos ya se ha sobre-explotado. La mayoría de la gente ni siquiera los abre, los perciben como publicidad y los desechan.

Una recomendación para encontrar gente que quiera invertir en tu producto es el sitio 1,000 Nuevos Fans, propuesto por Kevin Kelly. Está básicamente enfocado a creadores, artistas, escritores, etc.
Es importante que tengas una página personalizada en donde se presente tu perfil y un portafolio de trabajo para que la gente interesada pueda consultarla. Este es marketing del siglo XXI.

Te recomendamos este video de TED: Bernadette Jiwa, The Secret of Spreading Ideas. https://www.youtube.com/watch?v=0rRJtNKCz_U&spfreload=5