Actividades plásticas y nuestro cerebro


Un buen número de gente creativa sabe que hacer alguna actividad artística, es una recompensa por sí misma. Ahora la ciencia lo corrobora. Un nuevo estudio de la Universidad de Drexel, en Filadelfia, PA, Estados Unidos, demuestra que el proceso de hacer arte, estimula una parte del cerebro que se relaciona con gratificaciones, la misma región del cerebro en donde se produce placer al bailar, reír, o comer chocolate.

La Dra. Girija Kaimal, del departamento de Enfermería y Profesiones de la Salud, de la citada Universidad, utilizó escaneos del cerebro para ver el comportamiento del cerebro en el momento en que hacían dibujos. A 26 participantes se les puso una banda alrededor de la cabeza con espectroscopios que midieron el flujo de sangre en el cerebro mientras coloreaban patrones geométricos o dibujaban figuras de su interés. Los participantes, algunos artistas, otros no, completaron las figuras en tiempos determinados por los científicos que aplicaron la prueba. Los resultados fueron publicados en la revista científica, Psichotherapy Arts (Las Artes en la Psicoterapia).

La Dra. Kaimal y su equipo descubrieron un aumento considerable de flujo sanguíneo en la parte frontal del cortex, semejante al que se produce cuando reímos o tenemos una gratificación. En esta parte del cerebro, se controlan los impulsos, el juicio, el lenguaje, la memoria funcional (de trabajo de corto plazo), las funciones motoras, la socialización y la espontaneidad.

La hipótesis de la Dra. Kaimal es que esto se da debido al placer que produce experimentar el arte a los participante que no son artistas. De manera contrastante los artistas que solamente hicieron trazos a lápiz, registraron un flujo más bajo de sangre en el cerebro.

Los beneficios de hacer arte, no terminan aquí. Los participantes del sondeo reportaron sentirse más creativos y poder resolver problemas más fácilmente, después de haber tenido una actividad artística.

Creatividad, dinero y nuevas perspectivas

 
El dinero es una de las mejores invenciones del hombre y a la vez una de las peores amenazas para la humanidad.

A lo largo de la historia las sociedades utilizaron piedras, conchas, oro, ganado o, como en el caso de México, granos de cacao, para intercambiar objetos y materias primas. Trasladado a los tiempos actuales, nosotros y nuestras actividades somos sujetos de intercambio.

Si quieres dejar de preocuparte por el dinero, pregúntate: ¿Qué es lo que quiero hacer que realmente me emocione? ¿Podemos convertir nuestras palabras, pensamientos y conocimientos en un elemento para intercambiar por algo que deseamos? La respuesta obvia, es sí.

Si realmente quieres tener una vida plena, empieza hoy a ocuparte por hacer cosas que te importen y déjate de preocupar por el dinero.

Muchas personas destacadas lo han hecho por siglos. Pensemos en Leonardo Da Vinci. Intercambió su destreza para representar la realidad y la belleza, por bienes que le permitieron seguir creando. Entonces, ¿por qué nosotros no lo hacemos con nuestro trabajo?

Sí, el dinero es importante, tenemos que cubrir nuestras necesidades primarias, mas si queremos logros importantes, cambiemos el enfoque. Los grandes millonarios, más que preocuparse por hacer más dinero, se enfocan en proyectos que les proporcionan el placer de lograr determinadas metas y en consecuencia generan más dinero.

Los grandes sueños no son sólo visiones; para que se materialicen usemos las estrategias adecuadas que nos permitan llevarlos a término. Cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles y en ocaciones amenazantes, hay que persistir y si es necesario volver a empezar. Con pasión y creatividad, podremos resolver los problemas más complicados. La pasión y la creatividad abren puertas, nos ayudan a encontrar nuevos caminos.

En la plática de TED, The unexpected benefit of celebrating failure, Astro Teller, directivo de Google X Laboratories, habla de esa visión diferente. https://www.youtube.com/watch?v=2t13Rq4oc7A

Creatividad

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La lógica te lleva de “A” a “B”. La Creatividad te lleva a cualquier parte.
Albert Einstein.

Te damos algunas recomendaciones para promover la creación de nuevas ideas,  o formas de trabajar.

  1. Lleva siempre contigo algo en donde anotar las ideas que se te ocurran, no importa donde estés. Puede ser una pequeña libreta o el block de notas de tu teléfono o táblet. Las buenas ideas  nos pueden llegar en el momento menos esperado: mientras te das una ducha, en el autobús rumbo al trabajo o cuando estás a punto de dormir.
  2. Haz una tormenta de ideas y no te cases con la primera idea. Para algunos comunicadores y especialistas en creatividad, la primera idea es cómo la espuma de un tarro de cerveza, nos gusta y nos satisface pero quedarse con eso es perderse de todo lo que hay abajo: el sabor, el color, la textura y la temperatura. Siempre hay que escabar para intentar algo mejor.
  3. Experimenta algo nuevo cada día. Para desarrollar la creatividad es importante intentar cosas nuevas que ayuden a nuestro cerebro a fortalecerse. Puede ser algo sencillo cómo intentar nuevos pasos de baile, tocar un instrumento, ir por un camino nuevo a la oficina, etc. Cambia el modo de hacer algo. No hay tareas rutinarias solo modos rutinarios de hacer una tarea.
  4. Haz una lista de cosas que parezcan imposibles y piensa de que manera se podrían llevar a cabo. Busca cómo fue el desarrollo de algo que utilices diariamente.
  5. Escucha música. Los sonidos son un elemento importante para promover la creatividad. Cada tonada, cada acorde, cada nota, sirven para estimular el hemisferio izquierdo del cerebro.
  6. Dedica media hora al día, por lo menos, en completo silencio y aislamiento. La soledad es buena compañera de la creatividad o como dijera Pablo Picasso: «Sin soledad ningún trabajo serio es posible».

¿Con qué fin?

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La mejor respuesta es: con ninguno.

El artista plástico Christo, desarrolló un proyecto en diferentes ciudades de Europa y Estados Unidos, en donde envolvió monumentos emblemáticos con plástico amarillo para llamar la atención de los transeúntes. En el lago Iseo en el norte de Italia los asistentes pudieron transitar por una vereda cubierta de plástico y sentir que caminaban sobre el agua. Instalaciones semejantes se hicieron en el Pont-Neuf, en Paris, el Reichstag en Berlin y las puertas de Central Park en Nueva York.

Las obras de este artista son efímeras y lo único que se conserva son unos cuantos bocetos con los que se construyó el proyecto.

¿Con qué fin se hace esto? Con el mismo que se hace una obra sinfónica o un cuadro. ¿Para qué pintó Picasso el cuadro Las Señoritas de Avignon, o Van Gogh, Una noche estrellada? ¿Para qué sirve meditar? ¿Qué sentido tiene la danza?

No hay más intención que la de experimentar una sensación que no tiene la intención de convencernos de nada. Nuestras experiencias pueden tener o no un fin. Necesitamos tener un mínimo porcentaje de situaciones sin propósito para ser mentalmente sanos.

En el ámbito gerencial sucede lo mismo, no es necesario que todo tenga un fin. Queremos aprovechar al máximo recursos y tiempo y esto muchas veces nos encierra en un círculo vicioso en lugar de disparar nuestra creatividad.

Encuentra tu vereda amarilla flotante y tal vez seas más productivo y vivas más tiempo.