Estrategias de las pláticas en TED

 
TED es un evento en donde algunos de los pensadores más importantes de nuestro tiempo comparten lo que más les apasiona. TED significa: Tecnología, Entretenimiento y Diseño, tres grandes áreas que en conjunto están dando forma a nuestro futuro.

El formato de cada presentación es de 18 minutos en promedio, basado en estudios de neurociencia y estrategia. 18 minutos son suficientes para que un especialista explique una idea de manera sintetizada, para que los escuchas capten la información más importante.

Chris Anderson curador de las pláticas, explica: el formato de 18 minutos funciona de forma parecida a los 140 caracteres que twitter marca a sus usuarios para disciplinarlos a resumir la información central. De esta manera, lo que se dice en 45 minutos se reduce a 18, con los puntos más importantes. Este formato tiene un efecto clarificador  y ordenado.

El presidente Woodrow Wilson decía que para preparar un discurso de 10 minutos, necesitaba una semana. Para un discurso de 15 minutos, con tres días era suficiente. Y para hablar una hora, lo podía hacer ahora mismo.

Cuando vemos a estos líderes presentar en 18 minutos un tema, todo parece muy sencillo y natural. Detrás hay muchas hora de preparación y ensayo. Para algunos una plática de 18 minutos implica una preparación de 18 horas, como mínimo. Debemos de tomar en cuenta que la charla va a ser captada en diferentes plataformas, no solamente de forma presencial para 1000 personas, en promedio.

Algunos puntos que se deberán tomar en cuenta:

  1. La lista de las diapositivas se debe imprimir en múltiplos de 9 por página tamaño carta. Las ideas principales se ponen en pequeñas notas adhesivas (postits) que permitan identificarlas fácilmente y cambiarlas de lugar hasta que tengamos el orden que nos satisfaga. Al reducir el tiempo de lo que decimos hay que recortar también las imágenes  y sintetizar hasta llegar a los 18 minutos en dónde de manera clara y sucinta se expresen las ideas centrales del tema.
  2. Solicita retroalimentación. Busca presentadores efectivos en los que confíes. Proporciónales una copia de la selección final que hiciste, consulta con ellos que aceptación creen que vas a tener en la audiencia. Considera a diferentes especialistas para que tengas una opinión más confiable.
  3. Practica con un comunicador que consideres capaz y honesto, que haga comentarios directos y de ser posible, una persona que conozca bien este formato para que te dé comentarios puntuales: “cambia esta palabra por esta otra, haz una pausa aquí“, etc. 18 minutos pasan muy rápido y no puedes incluir todo. Una persona externa, objetiva, te sugerirá qué se queda y qué está de más.
  4. Cierra el circulo. Muchas veces como presentadores, conocemos tan bien nuestro material que consideramos importante explicar a fondo cada punto y nos extendemos más de lo necesario. Es más importante explicar el porqué, que el cómo. Asegúrate de que se capte el concepto central.
  5. Practica una vez de corrido. Practicar con cronómetro para que sepas cuanto te has excedido, sin mirar el reloj. La persona que te esté supervisando es la que debe llevar el conteo total. Deberá saber en dónde te debe cortar para lograr los 18 minutos.
  6. Practica tomando en cuenta todos los recortes que te marcó el coach. Tu discurso debe de estar sincronizado con las diapositivas; esto te servirá de guía para que sepas cuántos minutos llevas para llegar a un final limpio.
  7. Mantén la atención. El coach deberá anotar los errores y los aciertos; deberá trabajar con las impresiones de las diapositivas y anotar las frases nuevas para que sean incluidas en el guión final.
  8. No le tengas miedo a la cámara. Graba algunos de los ensayos finales. Lo puedes hacer con un celular en un tripié aunque no sea en el espacio donde se vaya a llevar a cabo la presentación. Es para que te vayas ambientando. Hacer una grabación sirve para que observes cómo te mueves, cómo es tu contacto visual con el publico, gesticulaciones, etc. Haz las modificaciones necesarias. Escúchate y considera tonos de voz y énfasis diferentes. En las pláticas de TED se reúnen 1,000 personas en promedio en la sala pero en linea pueden ser millones. Háblale a la cámara, muchas personas están detrás de ella.
  9. Considera un ensayo final antes de presentarte y mide otra vez el tiempo. Así te sentirás más seguro y podrás acelerar o retardar tu discurso.
  10. Programa dos cierres por si tu tiempo final no corresponde a los 18 minutos, ya sea que te aceleres o te retrases. Selecciona dos puntos en donde la plática pueda terminar y decide cuál es la opción que te lleve a un cierre memorable.

Algunas Ideas fueron tomadas del blog de la comunicadora Nancy Duarte, www.duarte.com

Qué hacer antes de empezar una presentación

 
Cuando estés organizando tu siguiente presentación debes tener presente que hay que varios elementos que son los que le darán forma: conceptos, textos, imágenes, sonidos. Hay que establecer un sistema que te permita mover las partes conforme vas decidiendo el formato. Aquí te damos algunos lineamientos que te facilitarán el proceso:

  1. Al empezar no inviertas tiempo en los pequeños detalles de diseño. Primero reúne la información más importante y los conceptos que quieres comunicar.
  2. Utiliza tu intuición. Cuando se tiene cierta experiencia en hacer presentaciones, se sabe que el elemento emocional es muy importante. No todo tiene que tener una lógica. Como en otras situaciones de la vida, guíate por la intuición.

Un buen ejemplo de presentaciones con carga emotiva, son los lanzamientos de Apple, basados en dos puntos sobresalientes:

  • Abordan a los oyentes con poco texto, buena imagen y colores armónicos que invitan a seguir la presentación.
  • Proyectan valores genuinos que invitan a seguir la filosofía Apple. Utilizan la emoción desde la posición de padre de familia, amigo, hombre de negocios, consumidor
  1. En cuanto al uso de imágenes, define cuándo es necesario moverse. ¿Cuándo es el momento de cambiar a la siguiente diapositiva? Cuando ya no hay nada más que agregar para cimentar el punto que estemos tratando. El novelista Antoine de Saint-Exupery, dijo alguna vez: “El diseñador sabe que ha logrado la perfección cuando ya no hay nada más que agregar y no hay nada más que quitar”. Cuando hablamos de comunicación con imágenes, siempre se puede mejorar la lista de que hemos seleccionado, pero hay que tomar la decisión de parar ahí, y moverse a lo que sigue. Insistir con una imagen más de lo necesario, destruye en lugar de construir. Haz la selección de una en una, como primer paso.
  2. El contenido es la parte más importante de la presentación, es el elemento con el cual se atrae a los escuchas. Estudia bien las palabras que vas a utilizar para tener una comunicación firme con la audiencia.
  3. Preséntate ingenioso, emotivo y porqué no, simpático. Cuando entre la audiencia tenemos oyentes sumamente analíticos, hay que tratar de equilibrar el contenido emocional, pues puede parecerles que es manipulación. Pero cuando tocas las emociones sin melodrama, los conceptos se fijan en la mente del escucha: cuando hablamos de situaciones que cambian la vida de las personas, de situaciones que pudieron haber vivido, se conmueven profundamente. El ingenio y las emociones se pueden abordar de dos maneras:
  •   Provocando la risa. Una historia simpática puede hacer que el publico

esté más dispuesto a escuchar lo que estás diciendo.

  •   Con un comentario ingenioso. Si los sorprendes con una idea que les

ofrezca una perspectiva diferente los tendrás motivados. Enfócate en los

conceptos innovadores de la presentación.

Practica estos puntos y evalúa que funciona y que no. Entre más presentaciones hagas, tu estilo se irás perfeccionando, encontrará tu voz y te sentirás más seguro, sin importar a que audiencia te enfrentes.

Frases y palabras que debemos evitar en una presentación

                                                                                                                                                                              Cuando damos una presentación, queremos impresionar y si es posible influir en nuestra audiencia. Hay palabras y frases que son clichés y lugares comunes que no ayudan en nada a nuestra plática.

Aunque no hay una regla específica, trata de mantenerte lejos de éstas:

  1. Yo”. Aunque estés nervioso y muy consciente de que eres el centro de las miradas de la audiencia, enfócate en los oyentes y no en ti. Cambia cada “yo” por “nosotros” o “ustedes”.
  2. Un poquito”. Estas palabras degradan el contenido de lo que estás diciendo: “Me gustaría hablarles un poquito…” Dale mayor valor a tus palabras. “Les voy a hablar de la importancia de…”.
  3. Sólo”. De entrada le estás anticipando a la audiencia que hay una limitante: “Sólo les quiero decir que hemos avanzado”. En vez de “Sólo”, puedes empezar con un contundente: “Hemos avanzado de manera impresionante”
  4. De manera qué”. Esto se interpreta como que venimos de otra idea y si estamos empezando nuestra presentación, confunde a la audiencia.
  5. Les voy a hablar de”. Decir que vamos a hablar es redundante. “Vamos a analizar a nuestra competencia y después explicar cómo la vamos a superar”.
  6. Perdonen lo complicado de este diagrama flujo”. O una de sus variantes: “Sé que este organigrama es difícil de entender”. Cuando tenemos demasiados conceptos en una lámina, lo mejor es dividirlos en varias. Si el presentador no puede explicar el contenido en el tiempo que tiene para presentar, lo mejor es que haga una síntesis y sólo muestre los datos más importantes.
  7. Me gustaría comenzar con una historia”. Las historias en una presentación son un buen elemento que engancha a la audiencia con el ponente. Pero cuando anuncias algo obvio no sólo pierdes tiempo, sino que es redundante, es algo así con “introducir la introducción”.
  8. Hay un cuento muy gracioso…”. Puede que sea chistosos para ti, pero no necesariamente para todos en la audiencia. Si lo quieres contar, no lo anuncies, simplemente cuéntalo. Así sorprenderás a tus oyentes y causarás un mayor impacto. Utiliza el humor con frases clave a lo largo de la conferencia en lugar de contar un chiste que puede terminar en “chistorete”.
  9. Perdonen, estoy un poco nervioso”. Es una creencia bastante extendida, que si le avisas al público que estás muerto de miedo, se va a poner de tu lado y esto no es cierto. En primer lugar no siempre se percibe el nerviosismo de un ponente. Deja que la audiencia lo decida y tú concentrate en lo que quieres comunicar.
  10. No soy bueno hablando en público” o “No soy un buen orador”. Si desde el principio te vas a dar por vencido, estás perdiendo tu tiempo. Muchas veces aunque no lo creas, eres un buen presentador que sólo necesita un poco de práctica.
  11. Nunca he hecho una presentación”. No atentes contra tu credibilidad, prepárate y los oyentes reconocerán tu esfuerzo.
  12. En la siguiente transparencia les voy a mostrar”. No describas lo obvio. Planea la transición entre láminas de manera que se vinculen entre sí.
  13. Este es un retropopulsor supercalifragilístico”. Si tienes que utilizar términos o palabras que no conoces bien, prepárate desde que estés diseñando la presentación para que no te confundas delante del público.
  14. Estamos teniendo un problema con el equipo”. Ten preparado un plan que te permita cumplir con la presentación en caso de tener una falla tecnológica y no es necesario que lo hagas público.
  15. “Se me está acabando el tiempo así que iré más rápido”. Ten preparada una síntesis final en caso de que el tiempo te sobrepase. No hay porqué anunciarlo.
  16. Creo que ya es suficiente y no los quiero aburrir más”. No te nulifiques. Si ya quieres terminar y no sabes cómo, cierra con una frase sencilla pero contundente que hayas preparado. Recuerda que el cierre es una de las partes que el auditorio se lleva a casa. Trabaja en ello para dejar una huella  memorable.

Existen muchas frases más que seguramente tú conoces por los trabajos que haz presentado. Escribe tu propia lista y repasa estos puntos cuando estés preparando el trabajo.

Controla el ritmo de tu presentación


Entras al salón en dónde vas a dar tu presentación y sientes el efecto de la adrenalina correr por todo tu cuerpo. Desde un punto de vista es bueno porque te estimula y se produce energía. Desde otro punto, no es tan bueno porque te acelera y te conviertes en un presentador que habla demasiado rápido y tu auditorio capta solo algunas ideas.

Para tener control de tu audiencia antes que nada necesitas control de ti mismo; no existe una velocidad perfecta para presentar. El mayor problema que se nos puede presentar, es hablar rápido y por largo tiempo. Si de manera natural hablas rápido, tienes que bajar tu ritmo y encontrar la velocidad apropiada para que se entienda lo que estás diciendo. Un recurso que puedes utilizar es que te videograbes antes de la presentación para que te observes y veas dónde debes bajar (o subir) la velocidad. Esto es lo que puedes hacer:

  • Acorta la respiración, hazla más lenta.
  • Haz pausas más seguido.
  • Toma aire de manera natural durante las pausas.
  • Mantén el ritmo cómo cuando estás en una conversación normal.

No quiere decir que en algunas partes no hables más rápido para imprimirle cierta intensidad a los conceptos. Después, respira, ve variando el paso, sube y baja para que puedas controlar tu ciclo respiratorio.

Cuando la audiencia percibe falta de control, duda de lo que estás diciendo, te siente inseguro y te etiqueta en forma negativa. Si hablas más pausado, tu audiencia confía en lo que dices.

Voz y dicción en una presentación

 
¿Alguna vez te han dicho: “Eres más inteligente de lo que pareces”? En lugar de enojarte, analiza quien te lo dice y porqué.

Tu voz es lo que importa más cuando estás con alguien por primera vez o en una presentación. Es tal vez más importante que cómo te ves físicamente. Esto se atribuye a la evolución que ha tenido la humanidad; nuestra voz es la herramienta que ha sido perfeccionada y pulida para la comunicación.

La paralingüística es parte del estudio de la comunicación humana que se enfoca en los elementos no lingüísticos que acompañan las emisiones orales como el ritmo, el tono y el volumen de la voz. Estos elementos permiten que el oyente comprenda con mayor facilidad lo que se transmite, y por lo tanto, refuerzan el contenido de lo que se comunica. En una presentación, las señales paralingüísticas son las encargadas de transmitir la personalidad del presentador. Ante estas señales, la atención de quién escucha, se fija en lo que trasmite la voz.

Ahora que sabemos que la voz es un elemento importante en esa primera impresión o presentación, te damos ciertos elementos que te ayudarán a que tu voz sea una herramienta que trabaje a tu favor.

  • Utiliza una entonación más grave de la que generalmente utilizas. La gente asocia los tonos agudos con una actitud nerviosa, infantil o inmadura; todo lo contrario de lo que quieres transmitir. Sube tu tonalidad sin que llegues a impostar la voz, para que te perciban como una persona madura y segura. Subir el tono al final de las frases, se puede entender cómo pose. Y disminuir el volumen, cómo nerviosismo.
  • Evita las muletillas “éste”, “o sea”, ¿si? o la utilización de lugares comunes y pleonasmos: “Lo vi con mis propios ojos”, “El avión volaba por los aires”, etc. Las frases cantinflescas cómo “ahí está el detalle” muestran que quien las utiliza, tiene un lenguaje pobre, por lo que tuvo que copiarlas de alguien más.

La experta en comunicación Lisa B. Marshall sugiere que nos grabemos hablando o leyendo, cinco minutos diarios durante dos semanas para observar los vicios que tenemos para corregirlos.

  • Habla más rápido sin que se deje de entender lo que estás diciendo. Se estima que un buen ritmo son 150 palabras por minuto. Si evitas las muletillas y los lugares comunes, tu discurso será más rápido y comprensible.
  • Practica la lectura en voz alta. Elige un texto, paulatinamente ve aumentando la velocidad en las siguientes repeticiones. Si te quieres poner un reto mayor, lee un párrafo empezando en el final y terminado en el principio.Trata de que tenga sentido, a una velocidad media y sin hacer pausas.
  • Repite trabalenguas. Estos juegos de palabras sirven para calentar las cuerdas vocales antes de comenzar una presentación:

El cielo está encapotado,
¿quién lo desencapotará?
El desencapotador que lo desencapote,
buen desencapotador será.

O, uno más fácil:

¿Cómo quieres que te quiera
si quien quiero que me quiera
no me quiere como quiero que me quiera?

  • Inserta palabras en un párrafo y leelas en voz alta. Usa preposiciones de forma arbitraria como en el siguiente ejemplo: El zorro brincó la cerca del vecino, cuando llegaba a su casa. El zorro ante brincó con la cerca bajo del vecino, desde cuando en llegaba a su casa. La intención es que leas sin detenerte a entender lo que dice la frase y mantengas una buena dicción y ritmo.

Practica estos ejercicios y tendrás un mejor desempeño en tus próximas presentaciones.

Cómo refrescar una presentación añeja

 
A muchos nos ha tocado dar nuevamente una presentación que hicimos hace tiempo. Los motivos pueden ser varios: porque el cliente lo solicita, el jefe lo ordena o las circunstancias actuales lo ameritan.

Si aplicas los siguientes cambios podrás tener una presentación fortalecida que interese como si fuera la primera vez que tu audiencia la escucha, incluso para personas que la hayan presenciado anteriormente.

Te pongo una situación hipotética: te invito a que me acompañes en un recorrido en avión. Si viajas con frecuencia la experiencia te resultará irrelevante. Pero si te digo que vamos a realizar un viaje en un hidroavión, que el despegue y aterrizaje serán en un lago, la cosa cambia.

Lo mismo se aplica a tu presentación. Cambia el principio y el final y tendrás una versión diferente. Busca información nueva y revisa que los datos estén actualizados para que se sienta vigente. Estas modificaciones harán que se vea y se escuche como un documento nuevo.

Para ti también será una nueva experiencia. Tu presentación rediseñada te hará sentir que tienes en las manos un proyecto recién creado.

Por qué no usar «bullet points»

 
El CEO de Google, Sundar Pichai, anunció en la Conferencia de Desarrolladores 2017, la intención de la compañía de re-pensar todos sus productos para moverse a un escenario de Inteligencia Artificial (A.I. Artificial Intelligence) más acorde con la comunicación actual. Los cambios involucran también una forma diferente de hacer presentaciones.

Los directivos y ejecutivos, comentaron que el storytelling visual juega un papel muy importante al momento de comunicarse con el usuario de Google. De hecho,  el personal que participa en el diseño de mensajes, está entrenándose para presentar un concepto más audaz y atrevido que incluya más imágenes, menos texto y menos bullet points.

“Ya que las historias son presentadas con imágenes, el uso de textos pesados y bullet points, se evita cada vez más en Google”, comentó Pichai en la conferencia. Sus diapositivas fueron excepcionalmente limpias, con abundantes espacios blancos a los lados.

Según un estudio realizado por la empresa Brain Rules, una diapositiva promedio de PowerPoint contiene 40 palabras. La presentación completa de Pichai en la citada conferencia tuvo 40 palabras en total. Las diapositivas contenían, en general: fotografías, imágenes (logotipos) y animaciones; el texto solamente fue utilizado para reforzar la imagen.

Google está creando presentaciones a las que llaman “brain friendly” (amigables para el cerebro) basadas en estudios del cerebro que contradicen lo que hasta hace poco se creía. El cerebro no puede leer lo que aparece en la diapositiva,  escuchar al presentador y retener la información que le está proporcionando.

El investigador John Medina, dice que después de una presentación, recordamos el 10% de la información que escuchamos y el 65% de la que vimos, reforzada con imágenes. Por eso muchas veces los oyentes salen confundidos después de atender a una de estas conferencias.

Nancy Duarte, la gurú de las presentaciones, tiene lo que llama la regla de los tres segundos: “Si en tres segundos no captas el tema central de la diapositiva, es que las ideas expresadas son demasiado complejas. Una diapositiva deberá estar pensada como si fuera una cartelera de las que vemos en la calle, cuando no podemos distraernos” ha dicho Duarte. Recordemos las campañas de Bachoco y librerías Gandhi.

Chris Anderson, el curador de las pláticas de TED, asegura que la mejor manera de perder a una audiencia, es presentándole una diapositiva con muchos bullet points: “Cada bullet puede verse como una diapositiva por sí sola. Lo mejor es sustituirla por una frase o cambiarla por una imagen o fotografía”.

La presentación de Sundar Pichai sigue las reglas de TED dadas por Anderson: eliminar, eliminar, eliminar. Si funciona para Google, seguramente funcionará en tu siguiente presentación.

Puedes consultar un resumen de la Conferencia de Google en:  https://www.youtube.com/watch?v=qYOyrDHBLEM

PowerPoint no está muerto (por el momento)


Cuando en una conferencia vemos que en la pantalla aparece una presentación en PowerPoint, lo más seguro es que nuestra reacción sea: ¡qué aburrido, otra presentación soporífera!
Nos guste o no las presentaciones seguirán utilizándose por un buen rato. ¿Por qué? Porque es un programa accesible y fácil de manejar aunque el resultado sea poco atractivo. Por lo tanto debemos entender y aprovechar los aspectos positivos que tiene y utilizarlo mientras esté vigente y no tengamos una mejor opción.

No te preocupe ser repetitivo. De acuerdo con una encuesta aplicada a 415 personas las dos razones principales por las que las personas reaccionan negativamente a PowerPoint es porque el presentador lee literalmente la información que aparece en la pantalla. A estas alturas ya deberíamos saber que no es necesario leerle a la audiencia lo que dice cada lámina, pero sí comentar el contenido.

Si realmente queremos atrapar a la audiencia y que nuestro mensaje los cautive, tendremos que echar mano de PowerPoint para contar una historia y hacerlo lo más VISUALMENTE posible. No es necesario ser un diseñador gráfico o contratar a uno para hacerlo; las imágenes no tienen que estar muy trabajadas o ser muy estéticas, si funcionan para ilustrar un concepto. No necesitamos mucha experiencia para que las imágenes reflejen los conceptos que queremos transmitir a los escuchas.

Estas son cuatro reglas importantes que debes seguir para que tu presentación en PowerPoint sea atractiva:

  1. Trabaja tu mensaje a través de imágenes sencillas, no te preocupes por ilustrar una idea. Impacta a tu audiencia conectando la imagen con la idea central; debe de ser sencilla, fácil de recordar y representativa del concepto que quieres transmitir.
  2. Solamente ilustra una idea. Las imágenes que mejor funcionan son las que contienen el concepto central de lo que queremos comunicar. La imagen debe ser sencilla y fácil de recordar pero con la fuerza suficiente para que se retenga la información.
  3. Utiliza imágenes conceptuales no representaciones literales. Es más útil recurrir a conceptos que a gráficos literales siempre y cuando no caigamos en ideas demasiado abstractas o sofisticadas y mantén siempre un balance. Hay que tomar en cuenta dos aspectos para no manejar representaciones literales:
    • Que no necesariamente reflejen el matiz o el tono de lo que estamos transmitiendo.
    • Que puedan conectar al escucha con una experiencia personal desviándolo del concepto central de la historia que estamos contando.
  4. Utiliza imágenes que refuercen el concepto. Una vez que relaciones un concepto con una imagen, asegúrate de mencionarlo en varias láminas para fijar ese concepto a lo largo de la presentación. Hay que repetir varias veces el concepto y la imagen para que los oyentes lo identifique como el tema general de la presentación.

PowerPoint es un programa que se ha desgastado por el uso excesivo. La repetición de un concepto a lo largo de una presentación es necesaria para una mejor retención de la idea central.

El gran estadista Sir Winston Churchill decía:”Si tienes una idea que transmitir no trates de ser discreto e ingenioso. Mete el acelerador y presenta la idea súbitamente. Regresa y preséntala una segunda vez”.

Algunas ideas fueron tomadas del artículo PowerPoint Isn’t Dead de Anett Grant, publicado en la revista Fast Company, en enero 2017.

Cómo controlar el nerviosismo durante una presentación

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El miedo a hablar en público está por encima del miedo a enfermarse, el miedo a la soledad e incluso, a la muerte. En un estudio realizado hace muchos años, David Wallechinsky, enumeró los 14 miedos más comunes:

A hablar en público, a las alturas, a insectos y bichos, a problemas económicos, a nadar en aguas profundas, a enfermedades, a la muerte, a volar, a los perros, a manejar un auto, a la soledad, a la oscuridad, a espacios cerrados como: elevadores, cuevas, túneles y por último, a utilizar escaleras eléctricas.

En el libro Confesiones de un orador (Confessions of a Public Speaker) de Scott Berkun, el autor explica que es muy poco probable que hablar en público sea lo que más nos asusta y pone en duda el método mediante el cual se hizo el estudio. De cualquier manera, hablar en público hace que por lo menos sintamos mariposas en el estómago que luchan por salir todas al mismo tiempo.

  1. El cuerpo se pone en movimiento. El primer impulso del cuerpo cuando estamos ante un auditorio es hacer todo lo más rápido posible para poder salir corriendo y olvidarnos del asunto. Sentimos que enfrentar a una audiencia es algo peligroso y amenazante; el corazón empieza a bombear sangre, las piernas se preparan para correr y el cerebro queda como en un compás de espera. Por eso, vemos a muchos presentadores mover constantemente los pies como si bailaran. Una solución a este problema es plantarse firmemente con los dos pies.
  2. Las glándulas salivales dejan de trabajar. La boca y los labios se resecan, empezamos a toser. Podríamos pensar que la solución es beber agua pero no es así. Para reactivar la producción de saliva lo mejor es tomar alguna bebida a base de cítricos o chupar un limón, antes de que empecemos la plática. Por supuesto que también hay que tener una botella de agua cerca durante la presentación.
  3. El movimiento de ojos para detectar cualquier amenaza, es una acción muy efectiva cuando vamos a la jungla de cacería pero no es apropiado cuando estamos frente a una audiencia haciendo una presentación. Movemos los ojos constantemente como si buscáramos un animal salvaje que quiere atacarnos. Cuando presentamos, el contacto visual es uno de los puntos más importantes del lenguaje corporal si queremos que nuestros oyentes crean y confíen en nosotros.
    Los presentadores experimentados hacen contacto visual con el público, terminan las frases tranquilamente y mantienen la cabeza sin mucho movimiento. Esto lo debemos practicar antes del día de la presentación. En nuestra oficina o donde practiquemos, podemos poner varios muñecos de peluche sentados en sillas para practicar el contacto visual con ellos. También puedes pedir a los compañeros de trabajo que te ayuden a verificar tu contacto visual cuando estén en reuniones o juntas del grupo. Dirige una frase a una persona del auditorio y cambia a otra persona en la siguiente frase y contacto visual. No te quedes en una sola persona por mucho tiempo.
  4. La respiración es otro elemento importante. Cuando tenemos miedo respiramos rápidamente debido al constante bombeo de adrenalina en nuestro sistema. Por eso, es poco aconsejable beber mucho café antes de una presentación; la cafeína combinada con adrenalina hace que hablemos rápidamente y se produzcan movimientos involuntarios en manos y pies que son un claro reflejo de nerviosismo. En lugar de café podemos hacer una rutina de respiraciones profundas. Consiste en respirar con los pulmones (no con el estómago), retener el aire durante 5 segundos, expulsarlo y esperar 5 segundos para hacerlo de nuevo. Esto regula la actividad eléctrica alrededor del corazón cuando se produce más adrenalina. Con una respiración más lenta regulamos el ritmo del corazón y nos sentimos más relajados.

Éstas son algunas técnicas que pueden ayudar a controlar el nerviosismo y hacer que una presentación sea disfrutada al mismo tiempo, tanto por el público como por el presentador.

Algunas ideas fueron tomadas del artículo: How to deal with the physiological effects of nervousness before a presentation de Brian McCarthy.

Ejercicios para antes de una presentación

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Es totalmente normal que estemos nerviosos antes de hablar frente a una audiencia. Lo mejor es reconocerlo y saber que es algo que le sucede a la mayoría de las personas.
Si no te preparaste lo suficiente no importa lo que te digan,  te resultará difícil controlar los nervios; solo los que tienen mucha experiencia pueden improvisar para impactar a su audiencia.

¿Qué puedes hacer cinco minutos antes de tu presentación si a pesar de que preparaste lo suficiente te invade el nerviosismo? Practica estos 5 ejercicios frente al espejo:

  1. Respira. Cuando estamos nerviosos no respiramos correctamente; el estrés nos hace respirar más rápido pero no lo suficientemente profundo. Nos puede afectar el tono de voz, el instrumento más importante con el que contamos en una presentación. Concéntrate y controla tu respiración: inhalando, reteniendo y expirando. Repítelo 10 a 15 veces según sea necesario.
  2. Brinca. Haz a un lado los pensamientos que te concentran en lo que está por suceder en la presentación: brinca con fuerza o si lo prefieres camina de un lado a otro, mueve los dedos de los pies con fuerza. Concéntrate en los pies, piernas y la forma en que tocas el piso; tu cerebro se verá forzado a enfocarse, a conectarse con todo el cuerpo y te sentirás con más energía.
  3. Observa. Mírate en el espejo y revisa que tu vestimenta, cabello y rostro estén sin nada que distraiga tu atención y la del público. Sonríe; que se sienta que estás contento, no nervioso.
  4. Lee. Revisa tus notas de la presentación, las que previamente escribiste en tarjetas del tipo índex de biblioteca, donde tienes los puntos principales de cada lámina o transparencia. Lee en voz alta las frases con las que abrirás tu presentación. ¿Por qué hacer esto? El principio es siempre difícil y es cuando es probable que te sientas más nervioso. A diferencia de los actores que no tienen el guión durante la representación de la obra, los presentadores pueden tener tarjetas que les indican por dónde continuar si se distraen. Lejos de parecer improvisados, denota que hubo una preparación previa.
  5. El porqué. Recuerda cuál es la intención de hacer esta presentación. La parte más importante de la presentación no eres tú, es el público, los asistentes. Las ideas que expongas deben tener la intención de aportar algo de valor a los que te escuchan. Si hacemos nuestras presentaciones tomando en cuanta a nuestros asistentes, tal vez cambiemos la vida de alguien que nos escuchó.

Ideas tomadas del artículo de Brian McCarthy: 5 things to do in the bathroom before your presentation.