Estrategias de las pláticas en TED

 
TED es un evento en donde algunos de los pensadores más importantes de nuestro tiempo comparten lo que más les apasiona. TED significa: Tecnología, Entretenimiento y Diseño, tres grandes áreas que en conjunto están dando forma a nuestro futuro.

El formato de cada presentación es de 18 minutos en promedio, basado en estudios de neurociencia y estrategia. 18 minutos son suficientes para que un especialista explique una idea de manera sintetizada, para que los escuchas capten la información más importante.

Chris Anderson curador de las pláticas, explica: el formato de 18 minutos funciona de forma parecida a los 140 caracteres que twitter marca a sus usuarios para disciplinarlos a resumir la información central. De esta manera, lo que se dice en 45 minutos se reduce a 18, con los puntos más importantes. Este formato tiene un efecto clarificador  y ordenado.

El presidente Woodrow Wilson decía que para preparar un discurso de 10 minutos, necesitaba una semana. Para un discurso de 15 minutos, con tres días era suficiente. Y para hablar una hora, lo podía hacer ahora mismo.

Cuando vemos a estos líderes presentar en 18 minutos un tema, todo parece muy sencillo y natural. Detrás hay muchas hora de preparación y ensayo. Para algunos una plática de 18 minutos implica una preparación de 18 horas, como mínimo. Debemos de tomar en cuenta que la charla va a ser captada en diferentes plataformas, no solamente de forma presencial para 1000 personas, en promedio.

Algunos puntos que se deberán tomar en cuenta:

  1. La lista de las diapositivas se debe imprimir en múltiplos de 9 por página tamaño carta. Las ideas principales se ponen en pequeñas notas adhesivas (postits) que permitan identificarlas fácilmente y cambiarlas de lugar hasta que tengamos el orden que nos satisfaga. Al reducir el tiempo de lo que decimos hay que recortar también las imágenes  y sintetizar hasta llegar a los 18 minutos en dónde de manera clara y sucinta se expresen las ideas centrales del tema.
  2. Solicita retroalimentación. Busca presentadores efectivos en los que confíes. Proporciónales una copia de la selección final que hiciste, consulta con ellos que aceptación creen que vas a tener en la audiencia. Considera a diferentes especialistas para que tengas una opinión más confiable.
  3. Practica con un comunicador que consideres capaz y honesto, que haga comentarios directos y de ser posible, una persona que conozca bien este formato para que te dé comentarios puntuales: “cambia esta palabra por esta otra, haz una pausa aquí“, etc. 18 minutos pasan muy rápido y no puedes incluir todo. Una persona externa, objetiva, te sugerirá qué se queda y qué está de más.
  4. Cierra el circulo. Muchas veces como presentadores, conocemos tan bien nuestro material que consideramos importante explicar a fondo cada punto y nos extendemos más de lo necesario. Es más importante explicar el porqué, que el cómo. Asegúrate de que se capte el concepto central.
  5. Practica una vez de corrido. Practicar con cronómetro para que sepas cuanto te has excedido, sin mirar el reloj. La persona que te esté supervisando es la que debe llevar el conteo total. Deberá saber en dónde te debe cortar para lograr los 18 minutos.
  6. Practica tomando en cuenta todos los recortes que te marcó el coach. Tu discurso debe de estar sincronizado con las diapositivas; esto te servirá de guía para que sepas cuántos minutos llevas para llegar a un final limpio.
  7. Mantén la atención. El coach deberá anotar los errores y los aciertos; deberá trabajar con las impresiones de las diapositivas y anotar las frases nuevas para que sean incluidas en el guión final.
  8. No le tengas miedo a la cámara. Graba algunos de los ensayos finales. Lo puedes hacer con un celular en un tripié aunque no sea en el espacio donde se vaya a llevar a cabo la presentación. Es para que te vayas ambientando. Hacer una grabación sirve para que observes cómo te mueves, cómo es tu contacto visual con el publico, gesticulaciones, etc. Haz las modificaciones necesarias. Escúchate y considera tonos de voz y énfasis diferentes. En las pláticas de TED se reúnen 1,000 personas en promedio en la sala pero en linea pueden ser millones. Háblale a la cámara, muchas personas están detrás de ella.
  9. Considera un ensayo final antes de presentarte y mide otra vez el tiempo. Así te sentirás más seguro y podrás acelerar o retardar tu discurso.
  10. Programa dos cierres por si tu tiempo final no corresponde a los 18 minutos, ya sea que te aceleres o te retrases. Selecciona dos puntos en donde la plática pueda terminar y decide cuál es la opción que te lleve a un cierre memorable.

Algunas Ideas fueron tomadas del blog de la comunicadora Nancy Duarte, www.duarte.com

Qué hacer antes de empezar una presentación

 
Cuando estés organizando tu siguiente presentación debes tener presente que hay que varios elementos que son los que le darán forma: conceptos, textos, imágenes, sonidos. Hay que establecer un sistema que te permita mover las partes conforme vas decidiendo el formato. Aquí te damos algunos lineamientos que te facilitarán el proceso:

  1. Al empezar no inviertas tiempo en los pequeños detalles de diseño. Primero reúne la información más importante y los conceptos que quieres comunicar.
  2. Utiliza tu intuición. Cuando se tiene cierta experiencia en hacer presentaciones, se sabe que el elemento emocional es muy importante. No todo tiene que tener una lógica. Como en otras situaciones de la vida, guíate por la intuición.

Un buen ejemplo de presentaciones con carga emotiva, son los lanzamientos de Apple, basados en dos puntos sobresalientes:

  • Abordan a los oyentes con poco texto, buena imagen y colores armónicos que invitan a seguir la presentación.
  • Proyectan valores genuinos que invitan a seguir la filosofía Apple. Utilizan la emoción desde la posición de padre de familia, amigo, hombre de negocios, consumidor
  1. En cuanto al uso de imágenes, define cuándo es necesario moverse. ¿Cuándo es el momento de cambiar a la siguiente diapositiva? Cuando ya no hay nada más que agregar para cimentar el punto que estemos tratando. El novelista Antoine de Saint-Exupery, dijo alguna vez: “El diseñador sabe que ha logrado la perfección cuando ya no hay nada más que agregar y no hay nada más que quitar”. Cuando hablamos de comunicación con imágenes, siempre se puede mejorar la lista de que hemos seleccionado, pero hay que tomar la decisión de parar ahí, y moverse a lo que sigue. Insistir con una imagen más de lo necesario, destruye en lugar de construir. Haz la selección de una en una, como primer paso.
  2. El contenido es la parte más importante de la presentación, es el elemento con el cual se atrae a los escuchas. Estudia bien las palabras que vas a utilizar para tener una comunicación firme con la audiencia.
  3. Preséntate ingenioso, emotivo y porqué no, simpático. Cuando entre la audiencia tenemos oyentes sumamente analíticos, hay que tratar de equilibrar el contenido emocional, pues puede parecerles que es manipulación. Pero cuando tocas las emociones sin melodrama, los conceptos se fijan en la mente del escucha: cuando hablamos de situaciones que cambian la vida de las personas, de situaciones que pudieron haber vivido, se conmueven profundamente. El ingenio y las emociones se pueden abordar de dos maneras:
  •   Provocando la risa. Una historia simpática puede hacer que el publico

esté más dispuesto a escuchar lo que estás diciendo.

  •   Con un comentario ingenioso. Si los sorprendes con una idea que les

ofrezca una perspectiva diferente los tendrás motivados. Enfócate en los

conceptos innovadores de la presentación.

Practica estos puntos y evalúa que funciona y que no. Entre más presentaciones hagas, tu estilo se irás perfeccionando, encontrará tu voz y te sentirás más seguro, sin importar a que audiencia te enfrentes.

Minientrada

Las presentaciones de TED nos han enseñado que menos es más.

Muchos presentadores incluyen diapositivas de más porque pasan por alto varios aspectos:

  • No es necesario respaldar todo lo que dices con una imagen.
  • Las imágenes están para apoyar al presentador, no viceversa.
  • La audiencia necesita desligarse de las imágenes y centrarse en las palabras del expositor.

Una diapositiva  en negro, le permite al oyente vaciar la mente de las imágenes que acaba de ver, es como si apagara el proyector.

Cuando se intercala una diapositiva en negro (sí, en negro), estás haciendo hincapié, en que no necesita una imagen y tu participación se vuelve visualmente más interesante. Cuando la pantalla solamente aparece un recuadro negro, la audiencia instantáneamente regresa la atención al presentador. No necesitan ser re-direccionados. El cambio se da automáticamente de forma natural.

No dividas a la audiencia

Los asistentes tienen su atención en lo que el presentador está diciendo, por un lado y en la diapositiva por otro. El recuadro en negro unifica a la audiencia, se centra en el presentador, no hay una imagen que distraiga la atención.

Una forma de poner la proyección en negro, es utilizando la tecla “B”, algo que se puede hacer en la mayoría de los controles, si se utiliza PowerPoint o Keynote y está en modo presentador. Solamente toca la tecla “B” para que la pantalla se vaya a negros.

Para historias que contienen drama o una idea de mucho impacto, una diapositiva en negros acentúa más lo que se quiere transmitir. Dependiendo del tema, la técnica puede tener un mayor efecto en el oyente.

Cuándo utilizar una diapositiva en negro

Hay varios casos en donde funciona muy bien:

  • Cuando el presentador quiere que la atención esté centrada en él sin nada que distraiga a los escuchas.
  • Cuando la idea que se está presentando no necesita de una imagen para sustentarse.
  • Cuando se está explicando algo con un objeto, por ejemplo: una pieza de equipo.
  • Cuando es necesario darle un respiro a la audiencia de las imágenes que están observando.
  • Cuando es necesario cambiar el ritmo o la atmósfera de la presentación.

Tus diapositivas + un espacio en negro = Impacto seguro

Si utilizas estas recomendaciones en tu próxima presentación, tendrás una audiencia fresca con menor fatiga visual. Date un plus practicando este principio y tus oyentes tendrán una experiencia memorable.

Busca el blog de Gerry Sandusky con propuestas que te ayudarán a presentar de una manera más efectiva y creativa.

www.gerrysandusky.com

Una diapositiva en negro

Estar en la cuerda floja

 
Hay situaciones que nos hacen sentir que estamos suspendidos en la cuerda floja. La tartamudez es una de ellas. Se trata de un trastorno de comunicación que se caracteriza por interrupciones involuntarias del habla, acompañadas de tensión muscular en cara y cuello. Se manifiestan en forma de ansiedad y pérdida de objetividad. Hay presentadores que a pesar de tener material valioso y dominar el tema, el nerviosismo hace que tartamudeen. Un caso famoso fue el del rey Jorge VI del Reino Unido, que con ayuda del logoterapeuta australiano Lionel Logue, logró superar el problema.

El problema se puede contrarrestar si se practican los siguientes puntos:

  1. Visualiza imágenes agradables. Puedes empezar antes de estar frente a tu audiencia, visualizándote tranquilo, interesando a los oyentes. Piensa en algo que te motive, como por ejemplo la fotografía de tus seres queridos.
  2. Conoce el espacio en donde se llevará a cabo la presentación para que te familiarizes y no vayas a tener una sorpresa. La tartamudez se presenta cuando estamos distraídos y se presenta algo inesperado. Respira profundo y controla el ritmo cardiaco y tu respiración.
  3. Practica todo lo posible. El tartamudeo se evita cuando estamos familiarizados con el contenido de nuestra presentación. Si te es posible tómate un video ensayando. Invita a tus colegas a presenciar tu plática y toma en cuenta sus comentarios. No memorices la presentación; practica más la apertura y el cierre para que tus oyentes recuerden una introducción y un cierre memorable.
  4. Respira. Cuando estés preparándote, practica tu respiración con y exhalaciones largas y profundas. Si la adrenalina se dispara, tu ritmo cardiaco se vuelve incontrolable y empieza el tartamudeo, respira profundamente para controlar todos los síntomas. Expulsa el miedo en cada exhalación.
  5. Practica siempre y baja la velocidad de tu discurso. El tartamudeo, generalmente ocurre porque tu cerebro y tus palabras no están sincronizados. Coordina labios, lengua y mandíbula para tener una buena pronunciación. La articulación exagerada permite que las palabras salgan de forma fluida y se entienda lo que estas diciendo. Si es necesario haz una pausa: puedes tener unos segundos de silencio que te ayuden a concentrarte en lo que sigue.
  6. Descansa lo suficiente la noche anterior. No sacrifique el descanso por la práctica exagerada; la fatiga puede inhibir la concentración y favorecer el tartamudeo.

El tartamudeo es frecuente tanto en oradores experimentados cómo en primerizos. Aplica estos puntos y el tartamudeo no será algo que amenace tus presentaciones.

Confianza en uno mismo

 

Invertimos mucho tiempo preguntándonos, ¿en quién puedo confiar? Somos cuidadosos cuando se trata de ver con quién debemos trabajar, quién es un buen amigo digno de nuestra confianza. Y, muchas veces, somos muy críticos cuando se trata de confiar en nosotros mismos. A pesar de ser exitosos, dudamos en el momento de tomar una decisión.

Cuando empezamos un proyecto, un nuevo trabajo o nuestro propio negocio, necesitamos tener confianza en que estamos capacitados para lograrlo y hacer a un lado las actitudes que nos separan de nuestro objetivo. Borra los pensamientos negativos:

  • No tengo la suficiente preparación académica o técnica. En esta era del internet siempre podemos capacitarnos en línea o tomar cursos presenciales de computación, manejo de programas, marketing, etc. que incluso se imparten de manera gratuita. Existen también los libros que puedes consultar en línea para que puedas mejorar tus capacidades y habilidades. Cuando leemos se nos abre un horizonte nuevo y podemos mejorar nuestros conocimientos.
  • No tengo los contactos necesarios para lograrlo. Ciertamente es importante la red de contactos que tengamos, pero no es determinante. Afortunadamente existen plataformas que sirven para darte a conocer: Linkedin, FaceBook,Twitter y otras más específicas de acuerdo a lo que estés buscando.
  • No tengo tiempo. Siempre hay forma de encontrar el tiempo necesario para desarrollar un proyecto. Reduce el tiempo de ver televisión, entrar a redes sociales o actividades no primordiales. La frase del filósofo-gurú de la administración, Peter Drucker dice: “Cuando aprendamos a manejar nuestro tiempo, manejaremos cualquier cosa en la vida”.
  • No cuento con el capital. Hoy en día hay organizaciones que se dedican a apoyar proyectos innovadores tanto a nivel personal como empresarial (puede ser una empresa de 5 personas) o comunitario: endeavor.org.mx, kickstarter.com, donadora.mx, entre otras.

Una de las características que distingue a los emprendedores que tienen éxito de los que fracasan, es la confianza en ellos mismos para resolver los problemas que se les presentan. Tienen confianza en el momento de asumir responsabilidades y no se dejan llevar por el miedo de lo que pueda pasar. Saben que no importa cuales sean los obstáculos, tienen la fuerza y la certeza de que van a encontrar el camino por dónde llegar a la meta que se han propuesto.

Confia en tí y decídete a dar el primer paso.

Cómo preparar una presentación para una audiencia hostil

“En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras”. 
Bertrand Russell

Las creencias falsas, tienen poco que ver con las declaraciones y afiliaciones políticas y la identidad personal: ¿Qué clase de persona soy y que clase quiero ser? De acuerdo con una investigación del New Yorker, todas las ideologías son similares.

Hay ciertos puntos que debemos tener en mente cuando estemos preparando una presentación para una audiencia particularmente difícil. Una audiencia con la que no haya concordancia en los argumentos principales de tu presentación. Ni siquiera piensa que el tema del que hablas es relevante.

Muchas veces la posición de los oyentes no necesariamente concuerda con el grupo al que pertenecen. Por consiguiente cuando prepares el contenido de tu tema, investiga bien a tu audiencia, toma en cuenta que una cosa es lo que  la gente quiere que vean de ellos y otra lo que realmente son.

Conociendo sus creencias, necesidades y expectativas, podemos tener una mayor influencia y poder de convencimiento. Toma en cuenta las limitaciones con las cuales tienes que trabajar. Si estás trabajando con un asunto muy que está muy enraizado y tienes poco tiempo para abordarlo, háblales muy claro. No guardes falsas esperanzas de que vas a cambiar su punto de vista y que aceptarán las bondades de tu proyecto cuando haya terminado la presentación. Tal vez lo más que puedes hacer es sembrar en su mente, la duda de si su posición es la correcta. Una duda que los lleve a pensar en contactarte después de la charla para tener mayor información e investigar qué otras alternativas pueden existir.

Una buena forma de empezar a atenuar la posición hostil de la audiencia es comenzando con un resumen de sus argumentos sobre el tema. Trabaja a conciencia este punto y tendrás resuelta la parte más difícil del argumento. Siempre cuesta trabajo ponerse en los zapatos del oponente. Ten cuidado de que tu audiencia no sea el blanco de tus ataques. Explica de manera clara, precisa y resumida. De ser posible, explica las ideas en que te basaste para llegar a esa conclusión. Detalla los aspectos positivos de esa posición y cuando la audiencia sienta que entiendes su posición, preséntarles tu punto de vista si es diferente del suyo.

Daniel Dennet en su libro Intuition Pumps and Other Tools for Thinking, nos da ciertos apoyos para enfrentar una audiencia difícil:

  1. Trata de expresarte claramente, de tal manera que tu interlocutor llegue a decir: “Gracias por ponerlo de esa manera, realmente no lo había visto así”.
  2. Haz una lista de puntos en los que haya convergencia entre la audiencia y tú.
  3. Comparte los aspectos más importantes que hayas encontrado en tu posición del tema.
  4. Solo entonces podrás expresar conceptos de crítica, impugnar o rebatir la posición de los contrarios.

Haz que la discusión sea para encontrar la verdad y no para vencer a tu oponente. El ensayista francés Joseph Joubert decía: ¨El objeto de toda discusión no debe ser el triunfo, sino el progreso”.

Seis formas de simplificar un tema científico

 
Si alguna vez haz hecho una presentación para  gente de ciencias, sabrás que conectarse con los oyentes y manejar datos, representa un verdadero reto.  Los científicos son analíticos y esperan información clara, sintetizada y que les aporte datos interesantes.

Para captar su atención y mantenerlos interesados, toma en cuenta estos puntos:

  1. Comienza y cierra con una idea espectacular.  Abre la presentación con una pregunta o una afirmación impactante y poco a poco ve bajando a los detalles. Si eres un presentador con experiencia, cuenta una historia (storytelling) o utiliza una imagen que describa tu idea central. Al cerrar siempre regresa a la historia o la imagen del principio de manera que, se refuercen el tema de tu plática y los mensajes clave.
  2. No pierdas de vista el núcleo de tu presentación. Si te invitan a exponer un tema, asegúrate de que lo dominas y de estar preparado para responder las preguntas de la audiencia. Cuando se trate de temas de ciencia, un buen ejercicio es practicar la exposición con gente que sepa del tema para que veas qué tan clara es y si el nivel de conocimiento es el que corresponde con la audiencia. Cuando se manejan datos de ciencias exactas, es muy fácil perderse en explicaciones demasiado detalladas que puedan aburrir. Calcula bien el tiempo y selecciona los datos que son imprescindibles.
  3. En temas científicos no todo son números y fórmulas. Sin duda son importantes, pero podemos tener mayor comprensión y retención de la información, si utilizamos apoyos gráficos que describan el concepto. Infográficos, diagramas y videos interactivos, son un ejemplo.
  4. Menos es siempre más. Este principio se aplica tanto a la comunicación verbal, como a la selección de imágenes con que vas a ilustrar tus ideas. Si eres un presentador experimentado, utiliza pocas diapositivas con pocos textos y cuenta la historia que se tejió alrededor del concepto. Una buena regla de uso, es no utilizar más de tres incisos por imagen.  Si en una diapositiva, no tienes tres ideas que ayuden a la comprensión del concepto, elimínala.
  5. Utiliza otros elementos que hagan tu presentación didáctica. Una forma de hacer que la audiencia retenga información, es involucrándola en el tema de manera activa. Puedes pedirles que compartan su experiencia en el tema. Y si se cuenta con el tiempo suficiente, invitarlos a participar en una pequeña encuesta que sirva para enriquecer los datos científicos que después puedes compartir con ellos por internet.
  6. Sé tú mismo aunque la información no sea tuya. Cuando estés presentando conceptos que no son tuyos, una situación bastante frecuente en las exposiciones científicas, prepara la información y otorga el crédito al autor. El presentador que infunde confianza, tiene en tus manos las llaves para comunicarse con sus escuchas.

Cómo tener una comunicación exitosa lider-equipo

 
Los líderes experimentados reconocen la importancia que tiene la comunicación con sus empleados para lograr el éxito de la empresa.

Toma en cuenta estos puntos cuando quieras comunicarte con el equipo:

  1. Integridad en la comunicación. Siempre di la verdad, sin excepción. Tu credibilidad está en juego.
  2. Busca el momento para comunicarte. Aprovéchalo de la mejor manera y entrevístate cara a cara siempre que sea posible.
  3. Siempre ten en mente lo básico: quién, qué, dónde, cuándo, cómo y por qué.
  4. Utiliza historias. La anécdota correcta, puede valer 1000 teorías y 1,000 ideas. Una buena historia refuerza los resultados, los comportamientos y las acciones que quieres obtener.
  5. Construye confianza y credibilidad. Manténte cercano y visible. Aborda a tus empleados, abierta, temprana y completamente. Entre más cambios se den y más ocupado estés, más comunicación debes tener con tu equipo.
  6. Examina. Si tienes que dar fechas importantes o noticias delicadas, planea bien. ¿Cómo querrías que te dieran esa información si estuvieras en el lugar de ellos?
  7. Resume de claramente las expectativas del grupo. Es la forma más rápida para saber si se van a involucrar con tu propuesta y, si no, es momento de aclarar sus expectativas.
  8. No esperes hasta que tengas todas las respuestas, si lo haces, puede ser demasiado tarde. Alguien puede adelantarse  y dar información equivocada o tergiversada.
  9. Incluye contexto y relevancia. Permite que tu equipo comprenda el significado de lo que estás diciendo; contempla que tus mensajes contengan las acciones y conceptos más importantes.
  10. Comunícate de forma  honesta, humana, empática y demuestra que te interesas por cada uno de ellos. Si tienes que dar información compleja o desagradable, exprésalo y sé empático.

Cada día, la comunicación interna es mejor evaluada y considerada como un elemento central  para el éxito de la meta de la empresa.

Palabras para una presentación exitosa

 
El manejo de técnicas de presentación, en el mundo de ventas de hoy, es una herramienta indispensable. La comunicadora Patricia Fripp, especialista en comunicación, asegura que para lograr que el mensaje sea captado exitosamente, debe de estar estructurado de manera clara y explícita.

En mi búsqueda por convertirme en una buena profesional de la comunicación, una de las mejores lecciones que he aprendido es que ser concreto se traduce en credibilidad. Cuando doy una asesoría a un grupo de profesionales, evito utilizar lenguaje demasiado coloquial. Una forma de lograr competitividad es siendo claro, conciso y amable en la selección de las palabras que utilizo para transmitir conceptos.

La diferencia entre una conversación y presentación es muy clara: en una conversación no establecemos de antemano lo que vamos a decir. Saltamos de un tema a otro de forma libre. Empezamos una frase, la dejamos inconclusa y más adelante la terminamos. Hablamos de generalidades y no es necesario que seamos específicos en cuanto a un término.

En una presentación, no importa si estamos ante una gran audiencia o solo dos personas. Es importante que definamos cuál es el propósito y qué resultados esperamos obtener. Por eso debemos seleccionar cuidadosamente las palabras que, nos ayuden a expresar mejor nuestro mensaje, nos dice Patricia.

Aprendiendo a delegar

 
Los líderes con experiencia saben cómo manejar diferentes asuntos a la vez, sin angustiarse y sin perder los estribos. Saben controlarse y dialogan con su equipo de trabajo. Es comprensible que uno se altere cuando los teléfonos no paran de sonar, el correo se desborda con cientos de mensajes que exigen respuesta inmediata. Colegas y miembros del equipo entran y salen de la oficina, esperando tener una directriz hacia dónde dirigirse.

Muchos líderes quieren saber cómo pueden ser más productivos, pero sienten que tienen que hacerlo ellos mismos por miedo a perder autoridad, no se atreven a delegar. Algunos con mayor confianza en ellos mismos, saben que pueden distribuir su tiempo de manera más segura y eficiente si delegan las tareas a su equipo. Saben que para crecer, hay que distribuir el trabajo entre sus miembros. Se acerca de forma individual, les describe el proyecto y les da un lugar dentro del equipo para que se sientan motivados y reconocidos. Quien delega debe saber comunicarse: saber establecer relaciones dentro del grupo y transmitir sus órdenes y decisiones de forma clara y efectiva.

Presencia y autoridad

Algunas sugerencias para que puedas delegar tareas y comunicarte mejor con tu equipo:

  1. Alimenta la relación. Los reconocimientos de manera personal fortalecen las relaciones. Un ejemplo: “Me impresionó mucho tu trabajo en la última evaluación. Tengo algunas ideas que pueden interesarte para incluirlas en tu proyecto”.
  2. Preséntate de forma inesperada: Hazte presente y ve directamente a lo que quieres: ¿Puedo compartir una idea para tu proyecto?
  3. Pide de forma personal: Tengo que presentar un proyecto especial y no tengo la información requerida. ¿Me podrías ayudar con eso?
  4. Haz una propuesta: “Creo que que sería una gran oportunidad para que aprendas a manejar este nuevo programa en la propuesta X que estamos desarrollando. ¿Quieres encargarte? Escucha los comentarios y da tu opinión al respecto.

Si te acercas a tu equipo con estas propuestas, será más fácil delegar y mostrarles que confías en ellos para que entre todos puedan lograr la meta.

Algunas ideas fueron tomadas del artículo de Carol Lampert, How to Delegate with Authority and Presence, publicado en 2010, en el blog ARIEL.